Desde siempre  pensé que tener papá era como tener un unicornio. Algo maravilloso y fantástico pero no real....

He tomado aproximadamente 5 cursos de transformación y 44 más como coordinadora de los mismos con el afán de ayudarle a las demás personas a ser feliz y a sanar. Todo esto lo hice en un solo año: estuve apunto de volverme loca o loca siempre fui. En cada taller trabajé a mi padre, en unos trabajé “el abandono”, en otros el coraje , en otros lo perdono mil veces, en otros más mis relaciones de pareja fallidas a causa de no tener papá (aquí volteo los ojos con apatia), en fin. Un día me di cuenta  que mi papá hizo lo que tenía que hacer. ¡Literal sentí el aire de la Rosa de Guadalupe y entendí todo!

Era precisamente una tarde del Día del Padre en Cd. Juárez mientras en un restaurante pedí una limonada y comía unos riquísimos tacos de un molcajete, ahí sentada con mi prima y un  amigo entrenador de vida, llegó un muchachito con una guitarra y yo sin vacilar le grité - ¡Ven! ¡Cántame! La música siempre me acompaña en mis momentos más importantes de este sueño de vida. Le pedí unas cuatro canciones  y cantaba junto con él. Mi prima me decía - ya déjalo cantar- pero a mí me daba risa su timidez y sus nervios. Le pregunté  su nombre. “Me llamo Adrián", me dijo que tenía tan sólo 22 años de edad. Le dije muy seria mirándolo a los ojos: “Adrián vas a llegar muy lejos, tienes demasiado talento y me hiciste muy feliz con tu don musical, nunca dudes en ser todo lo que tu eres porque eso es lo que te hace especial”.

Se fue feliz y contento y yo me quedé paralizada al darme cuenta que yo era todo esto, toda yo gracias a mi padre... me dispuse a escribirle un mensaje por teléfono que decía así: Papi, mi vida se ha realizado alrededor de tu ausencia, gracias por regalarme el don de la compensación, soy grande y autosuficiente porque nunca te tube y no sería ni la mitad de la mujer que soy ahora si hubieras estado conmigo. Mis exitos  siempre quise compartirlos contigo, pero al no poder hacerlo los comparti conmigo misma pues yo soy lo más importante en este camino de vida. con amor y agradecimiento: tu hija Michelle Menache. El mensaje no se mando por falta de señal y en cambio, en ese momento me entró un mensaje de el!! Diciéndome: Mamita, Te amo, Cuídate mucho. Casi me desmayo, pues mi papá rara vez se comunica conmigo, pero la energía, el amor y el perdón vuelan a la velocidad de la luz. El ya había recibido a nivel energético mi perdón profundo y mi agradecimiento con tanto amor. Después de unos minutos mi mensaje  finalmente se envió y el me contestó: con este regalo tengo para el resto de mi vida... Hace días me mandó unas fotos de mis bisabuelos y se me arrugó el corazón pues el mensaje decía: Para que completes tu historia....

Michelle Menache es una cantautora de Ciudad Juárez, Chihuahua, nacida en El Paso. Reside en Dallas, Texas. Su correo electrónico es: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.