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Blog: El intento

Tenía 9, apenas 9 años, cuando me empecé a dar cuenta que la vida era algo mucho más inmenso que solo despertar, ponerme el uniforme horrible de cuadros, las calcetas blanquísimas que mi nana me lavaba con mucho cloralex y me apretaban y marcaban los chamorros de niña gordita.

La tortura de la coleta alta restirada que mi madre me peinaba y que dolía horrible y me hacía llorar todas las mañanas. Llegar a la escuela, lidiar con todos los demás que tenían su rutina también muy establecida, y entre clase y clase me perdía en un sinfin de teorías posibles de que por qué existía. ¿Qué es esto que se llama vida? ¿Los demás pensarán lo mismo? ¿Ellos sabrán para qué estamos aquí? ¿Qué es esto que siento y por qué le rezo tanto a Dios para una respuesta?

Pasé mi niñez creyendo que era algo extraña; mi perspectiva a los 10 años de edad era totalmente diferente a la de los demás ninos, ahora que estoy grande y me acuerdo me doy cuenta, probablemente era solo un episodio de ADD (deficit de atención) o tal vez he sido un poco autista toda mi vida y mi madre nunca supo… ¿o sí sabía?

A lo que voy con este escrito es solo la intención que tengo de insistir en que nos demos cuenta que la vida se nos esta yendo.

Nunca voy a dejar de hacer hincapié en la idea de seguir tus sueños, no solo sueños dorados de Disney, sino las tentaciones de la vida, despertar, ir al trabajo y querer llorar porque el Sistema es horrible y tú eres uno con los demás. Pero despuás llega la tentación en un email y ¡salta la foto del viaje a las Bahamas! Y sientes una energia que te entra por todos lados y te hace querer salir corriendo hasta llegar al mar, hundirte, gritar, reir, corer todo lo que conlleva la libertad del espiritu.

Y dices “no , no puedo” y ahi nuevamente se ha cometido un delito.

No mates tus ilusiones, porque tantos esqueletos en el espiritu crean cancer, no en sentido figurado si no en el literario amigo de la quimoterapia.

Sacrificar tiempo familiar por el dinero, mi caso favorito. La horrible costumbre de no saber decir que no, y terminar haciendo favores que se sienten como tortura y terminan siendo obscuras obligaciones en el alma. ¿Alguna vez has estado dentro de una botarga de dora la exploradora? Bueno, yo si por no saber decir no. Era como la ide que tengo del purgatorio, no ves nada, millones de enanos te jalan de un lado al otro y es un infierno adentro de la enorme cabeza, para mi fue humillante, apenas 2 minutos y yo queria llorar de la desperacion de estar adentro de un cuerpo que no era mio.

Me imagino que asi ha de sentirse la gente que pretende ser alguien que no es, un infierno sin fin, una desesperacion cronica, y un sentimiento de querer siempre llorar de impotencia. Lo peor del caso es que uno mismo se impone esas carceles.

La carcel del alma, ¡liberate hombre! la vida es para vivirse. Despues de tantos experimentos a lo largo de mi vida, un dia alguien me dijo “sigue haciendo las cosas mal, hasta que te salgan bien”. Fue lo mas sabio que escuche en muchos años. Solo yo decido que esta bien o que esta mal. 

Nadie mas tiene ese poder, y si nos afecta lo que nos dijo el vecino es porque nosotros le dimos la corona, el cetro y la capa de terciopelo y le dijimos “aquí le cedo el poder de joderme todas las mañanas”. Recupera el poder que le has dado a tanta gente.

Entendí que todos somos unicos y especiales y que la vida no es para triunfar, hacer dinero, hijos, y morirse, sino para vivirse, para cometer errores, para morirse de risa, para sentir dolor hasta volverte a recordar que eres humano porque duele demasiado. Para seguir sueños como correr tras un papalote, qué cliché el ejemplo, pero cuanta libertad en el intento.

La vida no es color de rosa como en facebook, la vida esta llena de colores hermosos y tambien horrendos, de gente buena y de muy mala. Todas las emociones son validas. positivas y negativas sientelas, aceptalas, hazlas tuyas.

Vive hoy, porque el presente es lo único que tenemos.

 

Michelle Menache es una cantante y compositora de Ciudad Juárez que actualmente vive en Dallas. Para contactarla: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.