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Albania supo que algo mal andaba con Janeth cuando empezaron aparecer botellas de licor en miniatura vacías en el cesto de basura en la recámara de su hija...

Se aseguró de que su esposo Walfred no se diera cuenta. Sin cuestionar a su hija sobre su nuevo hábito, se acostumbró a desaparecer las evidencias. En el fondo aceptó aquel hecho como algo pasajero, como la vez que quiso tatuarse la pierna con una rosa y ella se lo impidió. Eso también pasaría.

Contrario a su naturaleza tranquila, los cambios de humor se hicieron frecuentes en Janeth, pasaba de una euforia repentina a una depresión total. Ajena a los efectos que hace el alcohol en el organismo, Albania lo atribuyó al estrés que los estudios universitarios le causaban.

No había sido una, sino varias noches las que hija se había ausentado del hogar en los últimos meses para estudiar con sus amigas y así poder aprobar los exámenes semestrales. La duda de que su hija salía de su casa con otras intenciones, le asaltó el día en que no llegó en toda la noche y siguió desaparecida hasta la madrugada del día siguiente.
Una llamada de una amiga, la alertó del estado de Janeth y le indicó donde se encontraba. El alcohol había convertido a su hija en otra persona: desafiante, alcoholizada y descuidada en su persona. Le bastó verla para saber que el alcohol había hecho ya presa a su hija. La pregunta fue ¿Qué puedo hacer ahora?

La respuesta a esta y otras preguntas que tienen los padres que viven situaciones semejantes, nos las proporciona en entrevista, Luz Torrey, Sicóloga Certificada, Terapista y Especialista en Adicciones.

"El error que cometen muchos padres cuando se dan cuenta que tienen un hijo o hija con problemas de alcohol es insultarlos y decir cosas que los hieren", dice Torrey.

¿Afecta el alcohol más a las jóvenes que a los jóvenes?
Por supuesto que les afecta más. El alcohol causa más estragos en el organismo de la mujer que en el de los hombres.

¿Cuándo se considera que la persona ya es adicta?
Es cuando empieza a tomar y no puede parar. Una persona que no es adicta, se toma una copa o dos y dice, no más. Tiene control. Al contrario de la que no puede parar. Para ella una copa no es suficiente, son tres o cuatro hasta que le llega un sentimiento de euforia que la hace olvidarse de todo y tomar decisiones que ponen en riesgo su vida, como es la de manejar un auto o meterse en un altercado con alguien en un lugar público. Muchos han perdido la vida en esas circunstancias.

¿Se ha visto un aumento en el alcoholismo en mujeres jóvenes, a qué crees que se debe esto?
Primero debemos entender que el alcoholismo puede ser hereditario, si hay mucho alcohólico en la familia, alguno lo va heredar. También viene de traumas, en la niñez, por abuso emocional, físico, sexual. Estas jóvenes buscan olvidar lo que les pasó con el alcohol.

¿Qué consejo les das a los padres que tienen un hijo o hija alcohólica, como en este caso?
Lo más importante es que no la insulten, que no le diga cosas como: "Qué decepción, eres esto o lo otro". Nadie nace diciendo. Quiero ser alcohólico. No podemos condenarlos, lo que hay que hacer es buscar ayuda. Hoy en día hay tratamientos médicos muy efectivos para dejar de tomar. También están las organizaciones que han probado ser muy efectivas como son Alcohólicos Anónimos para los adictos y Alanon para los familiares y también para los amigos de estas personas. Yo siempre les recomiendo, sobre a todos los padres que acudan a esta institución para que sepan cómo hablarle a un alcohólico, cómo tratarlo, para que su problema no empeore y hacerle conciencia de que necesita ayuda.

Alicia Alarcón, periodista radial,  conduce un programa de opinión en KBLA-1580 AM en Los Angeles, CA.  Es autora de La Migra Me Hizo los Mandados  y Revancha en Los Angeles (Arte Público Press). Su correo electrónico es: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.