El candidato oficialista Nicolás Maduro y el candidato opositor Henrique Capriles, principales favoritos para las elecciones presidenciales venezolanas del 14 de abril, iniciaron el martes la campaña electoral que durará 10 días. Maduro, que dió el pistoletazo de salida en la casa natal de Hugo Chávez, aeguró que el difunto presidente se le apareció en forma de "pajarito chiquitico" para bendecirle de cara a las elecciones.

Capriles prometió continuar también la misión de Chávez, pero beneficiando más a los venezolanos que a los cubanos, buscando un modelo similar al brasileño. Además ha calificado a Maduro de "imitador de Chávez".

Maduro, "bendecido por Chávez"

Maduro dijo que antes de comenzar la campaña, durante sus oraciones matinales en una pequeña capilla católica de Barinas y al estar totalmente solo, se le apareció un ave con el que se comunicó con silbidos.

"De repente entró un pajarito, chiquitico, y me dio tres vueltas acá arriba", ha explicado, señalando su cabeza e imitando un aleteo.

"Lo sentí ahí como dándonos una bendición, diciéndonos: 'hoy arranca la batalla. Vayan a la victoria. Tienen nuestra bendiciones'. Así lo sentí yo desde mi alma", ha explicado Maduro a los presentes, acompañado por los hermanos de Chávez en el patio de la casa natal en la ciudad Barinas, en el oeste de Venezuela.

"Me quedé viendo al pájaro y también le silbé, pues. 'Si tú silbas yo silbo', y silbé. El pajarito me vio raro, ¿no? Silbó un ratico, me dio una vuelta y se fue y yo sentí el espíritu de él", de Hugo Chávez, ha relatado Maduro.

"Yo voy a ser presidente de este país porque él así lo ordenó y porque nuestro pueblo lo va a ratificar de esta forma porque el pueblo nunca le falló al presidente Chávez", ha reiterado, así como ha reiterado su compromiso eterno con Chávez y con el pueblo de Venezuela.

El candidato centrista, Henrique Capriles, apuesta por rectificar en el proceso de nacionalizaciones que inició Hugo Chávez, en favor de un "modelo brasileño" de libre mercado con fuerte gasto social.

Su campaña ha comenzado en el estado petrolífero de Monagas. La oposición confía en que se enfríe el efecto de "simpatía" que despertó la muerte de Chávez, dando así a Capriles la oportunidad de centrar la atención de los votantes en sus problemas cotidianos, como los cortes de energía.

Fuente: RTV.es