El Papa Francisco dijo que la Iglesia Católica no se debe obsesionar con "reglas mezquinas" sobre cómo ser fiel y que los pastores deben subrayar la compasión en vez de la condena en la discusión de temas como el aborto, la homosexualidad y la contracepción.

El jueves trascendieron varias declaraciones de Francisco recogidas en un largo artículo de la revista La Civilta Cattolica, entre ellas, los dichos de que había sido "reprendido" por no recalcar la oposición de la Iglesia al aborto. Aunque matizaba luego que "no es necesario hablar constantemente de esos asuntos".

"El ministerio pastoral de la Iglesia no puede estar obsesionado con la propagación de una multitud desarticulada de doctrinas a ser impuestas insistentemente", dijo Francisco.

"Tenemos que encontrar un nuevo equilibrio, de lo contrario el edificio moral de la Iglesia muy probablemente se desplomará como un castillo de naipes, perdiendo la frescura y la fragancia del Evangelio", dijo el papa en el artículo de 12,000 palabras, basado en entrevistas realizadas por el sacerdote jesuita Antonio Spadaro, director de La Civilta Cattolica.

"La Iglesia a veces se encierra en pequeñas cosas, reglas mezquinas", dijo Francisco. "Lo más importante es la primera proclama: Jesucristo te ha salvado. Y los ministerios de la Iglesia tienen que ser, por encima de todo, ministerios de misericordia".

Los comentarios no muestran cambios en las enseñanzas de la Iglesia y el papa dijo que la reforma no debe suceder rápidamente. No obstante, fue la declaración más clara del papa hasta ahora que marca un cambio en el tono y el estilo en comparación con sus predecesores.

Hace apenas dos meses, el papa causó sensación durante una conferencia de prensa cuando contestó a una pregunta sobre sacerdotes homosexuales. "¿Quién soy yo para juzgarlos" siempre que estén en busca de Dios y tengan buena voluntad?", respondió.

Además dijo que nunca fue de derecha o "ultraconservador".