En una aparición ante periodistas minoritarios, Hillary Clinton explicó que una reforma migratoria no se puede lograr solo por deseo y prometió dar su mejor esfuerzo para impulsarla, elegir a un Senado demócrata y presionar a la Cámara para que permita un voto.

El viernes, como invitada a la conferencia nacional conjunta de periodistas afroamericanos e hispanos en Washington de la NABJ/NAHJ, Clinton habló en detalle sobre las posibilidades de lograr una reforma y de los esfuerzos que no pasaron a mayores durante los dos periodos de Barack Obama, debido al bloqueo de los republicanos o a la falta de esfuerzo político.

Al preguntársele sobre cómo piensa impulsar una reforma con una cámara de representantes que seguirá controlada por los republicanos, Clinton contestó que actuará de inmediato, de llegar a la Casa Blanca. “Estaremos preparados para introducir una legislación tan pronto como podamos. De obtener la victoria, para lo cual estoy trabajando duro, espero que ésta envié un mensaje claro a nuestros amigos republicanos de que es tiempo de que dejen de estar interponiéndose en el camino de una reforma migratoria”.

Luego, Clinton pidió a la audiencia de reporteros que recordaran cómo tras la elección del 2012 el Comité Nacional Republicano hizo una "autopsia" de sus leyes y concluyeron que no podían seguir negando la importancia de una reforma migratoria y exhortaron a los republicanos candidatos a puestos a "ponerse las pilas, pero eso no ha salido como habían esperado, en vez de ello, tienen a un candidato que se ha mostrado totalmente anti-inmigrante”, señaló.

Dijo estar convencida de que si el proyecto bipartidista de 2013, que hasta Marco Rubio apoyó hubiese tenido la oportunidad de ser votado en la Cámara, habría sido aprobado.

"Veo el panorama político cada vez más favorable para que hagamos que esto pase", analizó sobre la esquiva reforma. También reiteró que defiende las acciones ejecutivas de Obama y que ha propuesto una oficina de asuntos migratorios para la Casa Blanca para que "podamos responder preguntas y dar información y ayudar a la gente. Revisaré las prioridades de deportación. Mi prioridad son los criminales violentos, gente sospecha de cualquier nexo terrorista, no madre y padres trabajadores y gente que trabaja y apoya a esta economía, paga 12 mil millones de dólares al año al Seguro Social, así que vamos analizar duramente eso".

No hubo suficiente presión política para volver el tema de la reforma un asunto electoral en las elecciones de término medio en 2010 y dijo que la gente no salió a votar igual que como en las presidenciales, un tema que admitió que la frustra.

“Nada pasa fácilmente o rápidamente en la política moderna de Estados Unidos, pero esto es lo que sé: no vamos a deportar a gente trabajadora ni a separar familias, lo he declarado por año y medio así, voy a impulsar una reforma migratoria, pero no solo necesitaré un voto considerable en noviembre, necesitaré que la gente a través de nuestro país le deje claro a sus representantes electos que tendrán que rendir cuentas por la manera en que actuén en la reforma”.

Estimó que si hay un esfuerzo político suficiente y organización, tiene optimismo de que una reforma se pueda lograr. ”Pero no va a pasar solo porque lo queremos; yo brindaré mis mejores esfuerzos y haré todo lo que pueda para ayudar a elegir un Senado demócrata”.

Clinton concluyó diciendo que la presión que ejerzan sobre la Cámara para que reciba lo que preparen en el Senado será crucial.