Declinan presentar cargos contra agentes federales en la muerte de Anastasio Hernández

REDACCIÓN -- El Departamento de Justicia de EE.UU. anunció que no presentará cargos federales contra los agentes –del ICE y la Patrulla Fronteriza- involucrados en una confrontación y golpiza que resultó en la muerte del mexicano Anastasio Hernández Rojas, en California, en mayo de 2010.

Hernández Rojas sufrió un paro cardicaco fulminante el 28 de mayo de 2010 después de haber sido sometido a golpes y con una pistola ‘taser’ por un grupo de agentes federales en la garita internacional San Ysidro-Tijuana en California.

La familia de Hernández Rojas presentó una demanda por homicidio culposo. Pero el Departamento de Justicia informó el viernes que un equipo de fiscales federales con experiencia determinó que las pruebas eran insuficientes para presentar cargos federales por violación a derechos civiles.

El Médico forense de San Diego determinó que la muerte del inmigrante indocumentado fue un homicidio. El informe encontró varias costillas rotas, dientes perdidos y sangramiento interno. También hicieron notar que encontraron metanfetamina en la sangre del fallecido.

Hernández Rojas había sido deportado después de vivir por casi 20 años en San Diego. Intentaba cruzar la frontera clandestinamente para reunise con su familia cuando los agentes lo detuvieron.

FEDERALES
De acuerdo a la investigación federal, Hernández Rojas opuso resistencia pateó varias veces a los oficiales y entre agentes de Inmigración y Aduanas y de la Patrulla Fronteriza tuvieron que someterlo.

"Anastasio ya estaba en el suelo esposado boca abajo y estaban tres oficiales arriba de él. Él ya estaba sometido y seguían golpeándolo", le dijo Humberto Navarrete Mendoza, a un reportero de Televisa, en el 2010, poco después de la muerte del mexicano.

El Departamento de Justicia indica en su comunicado que, autopsias posteriores concluyeron que Hernández Rojas murió de un ataque al corazón que sufrió mientras  era sometido. La intoxicación aguda de metanfetaminas, enfermedad cardíaca preexistente, el nivel del esfuerzo físico durante la lucha, las descargas eléctricas de la pistola "Taser" fueron factores que contribuyeron a la muerte de Hernández-Rojas.

El médico forense declaró que Hernández Rojas no habría muerto si no hubiera existido una intoxicación de metanfetaminas.

En videos caseros que varios testigos grabaron y publicaron se puede ver a varios agentes golpeando a Hernández Rojas, boca a bajo, esposado, quejándose y pidiendo ayuda en español. Las imágenes muestran a más de 12 oficiales rodeándolo.

"Han hecho todo lo posible para evitar ir a la corte", le dijo Eugene Iredale, uno de los abogados de la familia, a KPBS en mayo pasado. El litigante informó a dicha fuente que el gobierno le ofreció a la familia un acuerdo de $ 1millón de dólares en el 2014, el cual fue rechazado”.

Hernández Rojas sufrió un paro cardicaco fulminante el 28 de mayo de 2010 después de haber sido sometido a golpes y con una pistola ‘taser’ por un grupo de agentes federales en la garita internacional San Ysidro-Tijuana en California.

La familia de Hernández Rojas presentó una demanda por homicidio culposo. Pero el Departamento de Justicia informó el viernes que un equipo de fiscales federales con experiencia determinó que las pruebas eran insuficientes para presentar cargos federales por violación a derechos civiles.

El Médico forense de San Diego determinó que la muerte del inmigrante indocumentado fue un homicidio. El informe encontró varias costillas rotas, dientes perdidos y sangramiento interno. También hicieron notar que encontraron metanfetamina en la sangre del fallecido.

Hernández Rojas había sido deportado después de vivir por casi 20 años en San Diego. Intentaba cruzar la frontera clandestinamente para reunise con su familia cuando los agentes lo detuvieron.

FEDERALES
De acuerdo a la investigación federal, Hernández Rojas opuso resistencia pateó varias veces a los oficiales y entre agentes de Inmigración y Aduanas y de la Patrulla Fronteriza tuvieron que someterlo.

"Anastasio ya estaba en el suelo esposado boca abajo y estaban tres oficiales arriba de él. Él ya estaba sometido y seguían golpeándolo", le dijo Humberto Navarrete Mendoza, a un reportero de Televisa, en el 2010, poco después de la muerte del mexicano.

El Departamento de Justicia indica en su comunicado que, autopsias posteriores concluyeron que Hernández Rojas murió de un ataque al corazón que sufrió mientras  era sometido. La intoxicación aguda de metanfetaminas, enfermedad cardíaca preexistente, el nivel del esfuerzo físico durante la lucha, las descargas eléctricas de la pistola "Taser" fueron factores que contribuyeron a la muerte de Hernández-Rojas.

El médico forense declaró que Hernández Rojas no habría muerto si no hubiera existido una intoxicación de metanfetaminas.

En videos caseros que varios testigos grabaron y publicaron se puede ver a varios agentes golpeando a Hernández Rojas, boca a bajo, esposado, quejándose y pidiendo ayuda en español. Las imágenes muestran a más de 12 oficiales rodeándolo.

"Han hecho todo lo posible para evitar ir a la corte", le dijo Eugene Iredale, uno de los abogados de la familia, a KPBS en mayo pasado. El litigante informó a dicha fuente que el gobierno le ofreció a la familia un acuerdo de $ 1millón de dólares en el 2014, el cual fue rechazado”.