La jefa de policía de Dallas anunció el jueves que no presentará cargos contra los 600 que fueron detenidos el lunes en el puente Margaret Hunt Hill cuando protestaban pacíficamente por la muerte de George Floyd. Parte del grupo había estado antes demostrándose afuera del edificio de cortes en Riverfront Blvd. sin ningún incidente.

La decisión se tomó después de consultar con el administrador de la ciudad T.C. Broadnax y otros líderes de la ciudad, así como el liderazgo del departamento de policía, indicó Hall, quien mantuvo su postura en relación a las acciones realizadas, las cuales han sido duramente criticadas.

"Creo firmemente que tomamos las decisiones correctas para disuadir y dispersar a la gran multitud en el puente", dijo la Jefa Hall. "Tuvimos que proteger a los manifestantes de lesiones vehiculares en una carretera aún abierta al tráfico. Era de vital importancia procesar a los manifestantes y luego volver a abrir el puente de manera segura".

Dos activistas de Texas Organizing Project denunciaron haber sido "encajonados" una vez que subieron al puente.

David Villalobos y Carvell Bowens fueron detenidos y dejados libres esa noche, pero Bowens dijo que "nadie debería ser arrestado por protestar pacíficamente".

El sábado 30 de mayo, un joven de 25 años, Brandon Saénz, recibió un disparo "no letal" en el rostro, aparentemente de un policía, según declararon testigos. El agente no ha sido identificado, pero el departamento informó que estaba investigando dos casos donde sus oficiales hicieron uso de la fuerza durante las manifestaciones del fin de semana.

Sáenz requirió una cirugía para retirarle el ojo izquierdo, que resultó dañado por completo tas el impacto del proyectil. Sus padres le dijeron a WFAA-TV que vivieron una pesadilla con lo que le ocurrió a su hijo, que solo quería protestar pacíficamente la brutalidad policial tras el caso de Floyd en Minnesota, entre otros.

Broadnax por su parte,  expresó su preocupación de que las protestas produzcan un aumento en el número de casos de Covid-19.

"Hoy, vimos el mayor número de casos de Covid-19", dijo el funcionario. "Nuestras comunidades minoritarias han soportado la peor parte de esta crisis económica y de salud. Nos preocupa que estas manifestaciones produzcan una gran cantidad de casos nuevos. Me gustaría instar a cualquiera que haya estado muy cerca de estas grandes multitudes a hacerse el examen en uno de los sitios de prueba basados en la comunidad de acceso directo de la ciudad".

 

 

 

 

 

 

La decisión se tomó después de consultar con el administrador de la ciudad T.C. Broadnax y otros líderes de la ciudad, así como el liderazgo del departamento de policía, indicó Hall, quien mantuvo su postura en relación a las acciones realizadas, las cuales han sido duramente criticadas.

"Creo firmemente que tomamos las decisiones correctas para disuadir y dispersar a la gran multitud en el puente", dijo la Jefa Hall. "Tuvimos que proteger a los manifestantes de lesiones vehiculares en una carretera aún abierta al tráfico. Era de vital importancia procesar a los manifestantes y luego volver a abrir el puente de manera segura".

Dos activistas de Texas Organizing Project denunciaron haber sido "encajonados" una vez que subieron al puente.

David Villalobos y Carvell Bowens fueron detenidos y dejados libres esa noche, pero Bowens dijo que "nadie debería ser arrestado por protestar pacíficamente".

El sábado 30 de mayo, un joven de 25 años, Brandon Saénz, recibió un disparo "no letal" en el rostro, aparentemente de un policía, según declararon testigos. El agente no ha sido identificado, pero el departamento informó que estaba investigando dos casos donde sus oficiales hicieron uso de la fuerza durante las manifestaciones del fin de semana.

Sáenz requirió una cirugía para retirarle el ojo izquierdo, que resultó dañado por completo tas el impacto del proyectil. Sus padres le dijeron a WFAA-TV que vivieron una pesadilla con lo que le ocurrió a su hijo, que solo quería protestar pacíficamente la brutalidad policial tras el caso de Floyd en Minnesota, entre otros.

Broadnax por su parte,  expresó su preocupación de que las protestas produzcan un aumento en el número de casos de Covid-19.

"Hoy, vimos el mayor número de casos de Covid-19", dijo el funcionario. "Nuestras comunidades minoritarias han soportado la peor parte de esta crisis económica y de salud. Nos preocupa que estas manifestaciones produzcan una gran cantidad de casos nuevos. Me gustaría instar a cualquiera que haya estado muy cerca de estas grandes multitudes a hacerse el examen en uno de los sitios de prueba basados en la comunidad de acceso directo de la ciudad".