DALLAS -- Aproximadamente 100 estudiantes de 1º y 2º grado están inscritos en un campamento de inmersión de español para ayudarlos a hablar, escribir y leer en dos idiomas en esta ciudad.

El campamento les ofrece a los estudiantes inscritos en el programa de lenguaje dual bilateral la oportunidad de practicar el español durante el verano. Este es el primer año que se organiza este campamento en el Dallas ISD y se está llevando a cabo en dos escuelas primarias.

Durante el día, los maestros solo hablan en español y organizan actividades que no solo les enseña sobre el idioma, sino también, sobre las culturas donde se habla el español. Una de las maestras les enseñó a sus alumnos cómo cantar canciones infantiles tradicionales en español como Pin-Pon o La Víbora de la Mar. Por otra lado, otro grupo aprendió acerca de los sarapes (mantas coloridas tradicionales mexicanas) y pintaron sus propios patrones.

Al leer, escribir y escuchar constantemente en español–y proporcionar a los estudiantes con oportunidades de conectar los dos idiomas a través de estrategias efectivas que vincula el contenido con el lenguaje– se logra que los estudiantes se acerquen a ser completamente bilingües, dijo Iris Ramírez-Lugo, especialista de lenguaje dual en Dallas ISD y una de los supervisores del campamento.

“Las actividades son distintas al currículo del año escolar, por lo que los estudiantes se sienten más relajados. Sienten más seguridad en sí mismos para hablar el idioma”, dijo Ramírez-Lugo. “Si ven a otros estudiantes hablándolo, quieren ser como ellos y hablarlo también”.

Juan Carlos Moreno, maestro de 4º y 5º grado en Personalized Learning Preparatory at Sam Houston, le leyó a su grupo un libro sobre el quetzal, pájaro que era considerado sagrado por las civilizaciones prehispánicas de Centro y Sudamérica. Señaló a las ilustraciones en el libro y les pidió a los estudiantes que las nombrarán.

“Si el estudiante se puede relacionar con cosas en inglés y español, es mas probable que piense más rápido y razone en ambos idiomas”, dijo Moreno. “Lo más importante es que se puedan relacionar las lecciones con cosas que ven diariamente. Por ejemplo, puede que no conozcan el quetzal, pero si conocen sobre los pájaro y así, uno les puede enseñar sobre los colores, cómo vuelan y otras características.”