Socorro Hernández Dinsmore sabe que reconectó con su niñez al abrir un restaurante de comida mexicana en Bishop Arts, el distrito que sigue ganando auge en Oak Cliff no muy lejos del centro de Dallas.

El lugar se ubica en las entrañas del Mercado 410, justo en la conocida avenida Bishop, y es un sitio austero con un ambiente acogedor en el que los antojitos mexicanos son el atractivo principal.

"En la casa, la cocina se daba natural", dice Hernández Dinsmore, quien creció en Dallas con sus padres y hermanos tras emigrar de pequeña de una ranchería cercana al estado de Guanajuato en la que su abuela madrugaba para hacer donas y salir a venderlas poco después.

Proveniente de Emiliano Zapata, Jalisco, la familia primero llegó a Nuevo Laredo, Tamaulipas antes de cruzar la frontera y establecerse en el norte de Texas a principios de la década de 1980.

A las donas de la abuela le siguieron los tamales de la madre de once hermanos nacidos en México y uno más que vio la luz en Estados Unidos. Hernández Dinsmore nació en Jalisco pero llegó siendo una niña a Estados Unidos.

Mientras que la abuela se quedó en Laredo, su madre empezó a hacer tamales y empanadas para vender y hasta dulces de camote en su nuevo entorno.

“Recuerdo que mi mamá y un cuñado mío los hacían y los vendían y también vendían ropa”.

A LOS 16
Teniendo 16 años, un embarazo juvenil orilló a Dinsmore a dejar sus estudios de preparatoria, los cuales logró retomar tiempo después.

"Me puse ayudarle a mi mamá a hacer tamales para ayudarme con mi embarazo. Fue como compré mi primer vehículo, vendiendo tamales... Madrugábamos y mis hermanos los vendían en las compañías donde trabajaban y nos traían el dinero. Y a veces nosotros los vendíamos por nuestra cuenta también".

Esa receta de tamales solo la tiene en su poder Hernández Dinsmore y al parecer no piensa compartirla. Aún así, adelanta que la clave está en la suave consistencia de la masa y en la salsa que acompaña a los tamales ya servidos.

“Encontramos cómo hacerla para que esté suave y la salsa creo que es única”, dice la ahora empresaria y madre de dos, quien recuerda que a diario en casa hacían 50 docenas de tamales, excepto sábados y domingos.

“A mi mamá le decía su patrona que debió haber abierto un lugarcito [para vender comida] y mis hermanas empezaron a trabajar en la restaurantería del área. En la casa el tema era comentado que sería bueno juntarse y entre todos abrir un restaurante. Y yo solo los escuchaba”.

Antes de emprender la aventura de su restaurante, lo cual considera un logro familiar, Hernández Dismore obtuvó en el 2003 una licencia de agente de bienes raíces, lo cual le permitió reunir dinero suficiente para adquirir poco más de la mitad de dos tiendas Levines en el 2014; una de ellas, la que se ubica en la Jefferson la vio trabajar desde los 16 años hasta antes de convertirse en dueña del local.

Si bien contrajo matrimonio con el hijo del dueño de Levines, considera que logró una independencia financiera desde hace tiempo aunque agradece a los padres de su esposo que la guiaran con firmeza en el ámbito de los negocios y después, su
apoyo a nivel personal cuando su matrimonio atravesó por momentos difíciles.

A mediados de enero, Coco's Fire & Ice abrió al público y paulatinamente amplió su horario. Además de los tamales, sirven mole y enchiladas mineras como platillos auténticos mexicanos.

¿Cómo describirías a tu restaurante?, le preguntamos para finalizar.
“Como un anhelo, un sueño que siempre había tenido la familia, algo que nunca pensó llegar a ver. No es algo nada más mío. Lo veo como algo compartido emocionalmente, quiero compartirlo con ellos y que vean lo que sí se puede hacer. Que un sueño no siempre se tiene que quedar en un sueño y puede ser logrado”.

En Coco's trabajan dos hermanas de Socorro: 'Aure' y 'Fanny', ambas mayores que ella. Las dos también son empleadas en la tienda Levines en la Jefferson.