DALLAS -- El sábado, un juego de basquetbol en Oak Cliff entre dos preparatorias del Dallas ISD quedó inconcluso tras un tiroteo en el lugar (autoría de un estudiante de 15 años que ya está bajo custodia) orillando al Distrito a anunciar elevadas medidas de seguridad para ingresar a eventos deportivos.

 

En el incidente, que al parecer ocurrió tras una trifulca no relacionada con el partido que se jugaba, dos personas resultaron lesionadas, una de ellas permanece hospitalizada, mientras que la otra está fuera de peligro.

Un estudiante de 18 años es la víctima que sigue bajo tratamiento por heridas "significantes", mientras que el pronóstico de una oficial de policía que fue rozada por una bala es de recuperación total.

El detenido, alumno de una de las escuelas del Distrito, enfrenta cargos de "asalto agravado".

El Superintendente Michael Hinojosa anunció cambios que entraron en efecto de manera inmediata el lunes y que se ampliarán a futuro para garantizar la seguridad de los asistentes a eventos "extracurriculares", dijo el lunes durante una conferencia de prensa.

De ahora en adelante "no habrá bolsas de mano o mochilas permitidas en nuestros estadios", afirmó el funcionario. Poco después se dijo que las bolsas transparentes serán permitidas la próxima semana.

Aunque el Dallas ISD no tiene suficientes detectores de metal para cada instalación, usarán los sensores manuales de modo más estricto antes y durante los juegos, explicó Hinojosa.

Tanto los representantes de los medios de comunicación locales como los padres de los jugadores de baloncesto de los equipos de Kimball HS y South Oak Cliff fueron sometidos a un duro escrutinio de seguridad a la entrada del juego, que  fue reanudado y concluido este día en una instalación del Distrito Escolar, en Pleasant Grove. 

El partido no estuvo abierto al público y se desarrolló sin problema alguno. Se había suspendido tras el tiroteo del sábado, faltando menos de dos minutos  del tercero de cuatro periodos, poco después de las 9 p.m.

Hinojosa señaló que ahora, el Dallas ISD se unirá al asunto de abordar la violencia, como en los últimos meses lo ha tenido que hacer la ciudad de Dallas y su Departamento de Policía.