Foto de los agentes del Sheriff, cortesia del DSO.

La tienda Home Depot en Forest Lane que fue arrasada  por el tornado del mes pasado en Dallas volvió a ser noticia esta semana, tras el arresto de dos agentes del Sheriff del Condado de Dallas, acusados de robar el local que vigilaban tras haber quedado en ruinas.

Joseph Bobadilla, de 25 años, fue el primer agente identificado por Departamento del Sheriff de Dallas como uno de los involucrados en el robo de mercancía de la tienda que resultó destruida tras los tornados del 20 de octubre. Las autoridades fueron alertadas por la oficina corporativa de Home Depot.

Bobadilla había estado trabajando durante su horario fuera de servicio como guardia de seguridad en la tienda tras la destrucción que sufrió el almacén ubicado en el norte de Dallas.

"Durante sus turnos, Bobadilla sacaba artículos de la tienda y luego los intercambiaba en otro local para obtener crédito de mercancía, posteriormente comprando cosas con el crédito que había recibido.

En imágenes de la televisión local cuando dos aparatos que lucían como lavadoras fueron extraídos de la casa de Bobadilla en Garland.

Poco después de arresto de Bobadilla, se informó de la detención de la sargento Rebecca Evans, de 41 años, también agente del Sheriff del Condado de Dallas. Los dos están acusados del robo a la tienda, aunque se desconocen detalles en torno al papel de Evans.

Bobadilla fue captado en cámaras de vigilancia cuando fue a otra tienda Home Depot (en Wheatland Road) a regresar la mercancía que presuntamente extrajo de la destruida en Forest Ln. El 1 de noviembre e presentó vestido con su uniforme a devolver una caja mercancía sin abrir y sin un recibo de compra. Después aceptó un crédito de la tienda por $753.98. El 7 de noviembre hizo otro viaje a la misma tienda para regresar más mercancía y obtuvo un crédito de $454.46.

Alguna de la mercancía estaba marcada con la leyenda "Store 6503", en referencia a la tienda de Forest Ln dañada por el tornado.

Los dos salieron de la cárcel tras pagar cada uno, una fianza de $500, pero enfrentan penas severas por haber incurrido en delitos de robo en un lugar considerado área de desastre.

La Sheriff Marian Brown condenó las acciones del agente, declarando que la oficina del Sheriff no condona o apoya a empleados que quebrantan la ley.  Señaló que sus valores principales son "integridad, profesionalismo y responsabilidad. Y como resultado, “seguiremos los procedimientos adecuados para asegurarnos de que el agente responda por sus acciones”.