Un policía de Fort Worth mató a una mujer que estaba en el interior de su hogar con la puerta abierta poco después de las 2 a.m. del sábado.

El lunes 14 de octubre se dio a conocer el nombre del policía involucrado en el tiroteo: Aaron Deane, quien renunció a su puesto antes de ser despedido. El jefe de policía interino de Fort Worth dijo que no podía entender por qué Atatiana Jefferson tuvo que perder la vida, también dio a conocer que Deane no ha querido cooperar con las autoridades y no ha hablado hasta ahora con los investigadores.

SÁBADO 12
De acuerdo a la policía, los agentes respondieron a una llamada alrededor de las 2:30 a.m. en la cuadra 1200 de la calle E. Allen, pues un vecino reportó que la puerta de la casa estaba abierta y quería asegurarse de que todo estuviera bien.

Uno de los policías que llegó al lugar, después de revisar el perímetro de la casa, disparó a través de una ventana contra una mujer que vio en el interior del hogar. La policía de Fort Worth dijo en una declaración que, el policía que jaló el gatillo, un hombre de raza blanca, "percibió una amenaza y sacó su arma".

Atatiana Jefferson fue alcanzada por el tiro del policía y fue declarada muerta en el lugar. Era una mujer de 28 años.

El agente que disparó ha trabajado con el FWP desde abril del 2018 y fue suspendido administrativamente mientras se realiza la investigación. Su nombre, hasta el sábado por la noche no había sido revelado.

LA LLAMADA
James Smith declaró a varias televisoras que fue quien llamó a la línea de no emergencia de la policía para que revisaran si todo estaba bien en la casa vecina. despúes de ver las luces encedidas y la puerta de enfrente abierta.

"Le llamé a mi departamento de policía para una revisión de bienestar (welfare check). No por violencia doméstica, discusión, nada que los debiera preocupar para venir con pistolas a la casa de mi vecino", dijo Smith.

La alcaldesa de Fort Worth Betsy Price, dijo que "Todo Fort Worth debe de rodear a la familia de Atatiana Jefferson con oraciones, amor y apoyo".

En una concentración de líderes religiosos poco después del mediodía, el reverendo Kyev Tatum declaró a los medios: "No puedes continuar matando gente y justificarlo porque son agentes de la ley".