El jueves, al hablar en la Casa Blanca sobre la población carcelaria en la que destacó a inmigrantes indocumentados, conductores ebrios y delincuentes reincidentes, el sheriff del condado de Tarrant, Bill Waybourn, dijo que si son liberados, "estos borrachos atropellarán a sus hijos y atropellarán a mis hijos".

Sus comentarios acerca de los conductores intoxicados ocurrieron durante una conferencia de prensa con el director de ICE, Matt Albence, cuando el sheriff expresó su preocupación por lo que sucedería si los delincuentes reincidentes fueran liberados.

“Esta mañana tuvimos 4.200 reclusos. De ellos, el 7% eran extranjeros ilegales. Y estaban detenidos por delitos como asesinato, agresión sexual de niños, había alrededor de 70 de ellos. Y había ladrones allí y secuestradores y personas que cometieron incendios provocados y personas que fueron [detenidas manejando intoxicadas] DWI", dijo Waybourn.

Waybourn hizo referencia al fallo de un juez federal en septiembre el cual hace que los oficiales de inmigración detengan a inmigrantes por periodos más largos.

“Los inmigrants no son borrachos y cometen crímenes a un nivel más bajo que el resto de la población", dijo Ramón Romero, representante estatal de Fort worth, un demócrata.

Romero le pidió a funcionarios de la comunidad que condenaran los comentarios de Waybourn, advirtiendo sobre violencia potencial hacia la comunidad latina.

"No hay evidencia de que los inmigrantes [que viven] aquí ilegalmente cometan más delitos, o tengan una mayor proporción de "borrachos" que ponen en peligro a los niños, que los ciudadanos nativos... el lenguaje de Waybourn fue innecesariamente inflamatorio", dijo el Star-Telegram en un comentario editorial.

"Su decisión de participar en el programa 287 (g) (Comunidades Seguras) que tiene a oficiales del condado verificando estatus migratorios ha conmocionado a inmigrantes y aliados del condado de Tarrant -incluyendo a muchos ciudadanos que no quieren que sus funcionarios públicos participen en dicho programa", agregó el periódico, sugiriendo que el sheriff debería de ser cuidadoso con sus palabras ante un tema tan volátil.