Ashley Alarcón fue una de los 12 profesionales que impartieron clases gratuitas de música a estudiantes durante este verano bajo el programa "Young Musicians", una iniciativa de la Orquesta Sinfónica de Dallas y el Dallas ISD que busca abarcar a 500 niños en su primer año.

"Los niños llegan aquí muy emocionados. Hay una energía bastante bonita, a veces los escuchas cantando en el pasillo cosas que hemos aprendido dentro de estas cinco semanas de verano", dijo Alarcón, quien trabajó con alumnos de la primaria Kahn en Oak Cliff, entrenándolos con instrumentos de viento, como el clarinete.

"Ellos se emocionan mucho porque se expresan de diferentes maneras. Los ves abrazándose, diciéndose, 'te quiero mucho'; o a veces decir, 'oye no, eso no está bien, no es lo que tenemos que hacer' entonces vas viendo la evolucion del carácter del niño", añadió Alarcón. 

Young Musicians arrancó con clases para alumnos en cinco escuelas del Distrito durante cuatro y cinco semanas. Su metodología está basada en el programa "El Sistema", nacido en Venezuela, y que ahora se implementa de manera exitosa en Los Angeles, de hecho, Dallas y L.A. forman parte de "El Sistema USA".

Julia Gray-Lion, una de las maestras coordinadoras en la primaria Kahn, señaló que el innovador método les permite a los estudiantes más grandes o que un tienen conocimiento más avanzado de algún instrumento enseñarle a sus compañeros.

"La educación musical tiene sus beneficios, además de que ayuda mucho al estudio de la matemática, al estudio de lenguas, específicamente, porque el oído se entrena de una forma muy especial. Muchos músicos en general tienden a ser bilingues", dijo Alarcón, sobre el programa gratuito, dirigido a niños que cursan entre segundo y quinto año de primaria.

TROMPETA
A Michael Jaziel Rojas, lo atrapó la trompeta y su padre dijo que el niño, próximo a cursar el cuarto grado, posiblemente seguirá practicando con el instrumento.

"Si estudia música esa puede llegar a ser su profesión, no va a ser un ingeniero, pero sí puede ser un ingeniero de su instrumento", dijo el señor Miguel Rojas, contento, tras haber visto el mini concierto final que ofrecieron los participantes del programa el jueves.

Rojas agregó que el haber aprovechado el programa durante el verano fue mejor para su hijo, en vez de que se quedara "nada más en casa" en las vacaciones.

ESCUCHAR
Otro aspecto que impacta positivamente a los niños que estudian música es el de, "saber escuchar y aprender a también a expresarse", dijo Alarcón. "Esas cualidades nos ayudan a ser individuos más independientes, que podemos participar en situaciones fáciles y difíciles porque entendemos el propósito de la actividad".

Como parte del programa, cada estudiante contó con su propio instrumento y además, se les permitió llevárselo a casa para practicar.

Los programas de música se llevaron a cabo en las escuelas primarias Halliday, Silberstein, Kahn, Webster, Moreno y T.G. Terry. Las clases de música que se reanudarán el 17 de septiembre.