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Un estadounidense por nacimiento, Francisco Galicia, de 18 años, fue liberado el martes 23 de julio después de pasar tres semanas detenido en el sur de Texas por autoridades de inmigración, quienes cuestionada la autenticidad de su ciudadanía cuando viajaba a finales de junio a realizar una prueba para un equipo de futbol universitario.

La agonía de este joven estadounidense de origen hispano lo orilló a considerar la auto-deportación, pues relató haber pasado 23 días sin poder bañarse y le dijo a Obed Manuel del Dallas Morning News que bajó de peso 26 libras debido a la insuficiente alimentación recibida.

A pesar de su liberación y los múltiples reportes en la prensa acerca de las pruebas que acreditan su ciudadanía y su versión de los hechos, un jefe de la Patrulla Fronteriza testificó el jueves 25 ante el un comité del Congreso que Francisco nunca dijo que era un ciudadano estadounidense durante los 23 días que estuvo detenido.

La declaración, bajo juramento, Brian Hastings, es totalmente contradictoria en relación a los documentos que el Departamento de Seguridad Nacional archivó contra Galicia, al citarlo en una corte, acusado de "proclamar falsamente que era un ciudadano estadounidense mientras estuvo bajo custodia de autoridades de imigración".

 

 EN FALFURRIAS
Galicia, nacido en Dallas, y residente de Edinburg, en el área del Valle del Río Grande, fue detenido junto a su hermano menor el 27 de junio en el punto de revisión de la Patrulla Fronteriza ubicado en Falfurrias. A pesar de mostrar una licencia de conducir válida de Texas, Francisco fue detenido junto a su hermano menor, quien al carecer de estatus legal, no llevaba un documento oficial de identificación. El caso fue reportado primero por el Morning News.

 🚨UPDATE: FRANCSICO IS FREE!! 

Mientras que su hermano Marlon (de 17 años y nacido en México) solo portaba una credencial estudiantil, Francisco llevaba además de su licencia de manejo, un acta de nacimiento de bolsillo y su tarjeta de Seguro Social, de acuerdo a Claudia Galán, la abogada del joven estadounidense.

Marlon firmó su deportación voluntaria y fue repatriado a Reynosa, Tamaulipas, mientras que Francisco enfrentó un duro escrutinio sobre su ciudadanía cuando descubrieron que su madre le tramitó una visa de turista, diciendo que había nacido en México.

El conflicto de documentos le dio motivos de sospecha a las autoridades, que incluso intentaban deportar a Francisco. Su madre le dijo a The Washington Post que recurrió a obtener una visa para su hijo al no poderle tramitar un pasaporte estadounidense porque cuando nació, en el 2000, ella dio un nombre diferente (al suyo, como madre) en el acta de nacimiento de Galicia. Edinburg es considerada parte de las áreas metropolitáneas fronterizas de McAllen–Edinburg–Mission y Reynosa–McAllen.

La abogada explicó a las autoridades el error cometido por la madre de Francisco e incluso les envió vía fax diferentes documentos que corroboraban la ciudadanía del muchacho, pero fue en vano porque siguió detenido.

No fue hasta que decidió viajar en persona al centro de detención en el sur de Texas el martes cuando Galicia fue puesto en libertad.

Pero su madre denunció que no pudo hablar con él hasta el 20 de julio. Su hijo estaba "desesperado" por quedar libre, temiendo ser enviado a México.

"Me duele todo el abuso por el que ha pasado", le dijo al Washington Post el lunes.