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DALLAS -- El jueves, un jurado declaró culpable de homicidio involuntario a George Salazar, de 23 años, quien estaba acusado de asesinato por la muerte de Natalie Hernández, una adolescente de 14 años, que perdió la vida de manera inesperada el 12 de febrero de 2018.

Hernández estudiaba en la preparatoria W.W. Samuell y sus allegados dicen que esperaba con ilusión celebrar su Quinceañera. La menor falleció poco después de recibir un balazo en la espalda cuando se encontraba en el interior de un automóvil junto a tres amigos, cerca del parque Umphress, en la calle Ormand Drive, en el área de Pleasant Grove.

José Guevara, de 16 años, recibió un impacto en una pierna pero sobrevivió. Tras ser baleados, los cuatro jóvenes llegaron en en el automóvil a una tienda a donde bajaron a pedir ayuda. Ahí, Natalie alcanzó a llegar al mostrador y le pidió al cajero que llamara al 911 antes de caer al piso, poco después de las 9:30 p.m.

La jovencita fue trasnsportada al hospital Baylor y esa noche fue pronunciada muerta.

VIDRIOS ROTOS
En el primer día del juicio, un amigo y vecino de Salazar, admitió haber acompañado a George y al hermano mayor de éste, Ernest Salazar, así como a Rocky Salazar (hermano menor) la noche del tiroteo que segó la vida de Hernández.

Según Faz, George estaba fastidiado de que en repetidas ocasiones a su carro le rompieran los vidrios y por no saber quién o quiénes eran los malhechores. Esa noche de febrero, Ernest Salazar les dijo que sabía quiénes eran y fue él quien los llevó hasta donde Natalie y sus tres amigos estaban.

Los cuatro llegaron a bordo de un automóvil que conducía Ernest y se pararon junto al coche en la cuadra 1800 de Ormand Drive con Natalie y sus tres amigos en el interior. Faz declaró que en dos ocasiones, él le preguntó a George si estaba seguro de que los jóvenes eran los responsables de romperle los vidrios a su vehículo... 

George le dijo a Faz que el arma que llevaba entre las piernas era por si las cosas se iban por otro lado (sideways). Pero la fiscalía, a través del testimonio de varios testigos, estableció que ni los amigos de Natalie, ni la jovencita les hicieron alguna a amenaza a los Salazar o a su amigo. 

Dieciseis días después del asesinato, George le confesó a un detective de la policía de Dallas que él fue quien disparó contra el automóvil con Natalie en su interior y que su hermano Ernest era el conductor del vehículo en el que llegaron hasta el lugar de los hechos.

El abogado de George argumentó ante el jurado que su cliente no tenía antecedentes penales y que su intención había sido la de pegarle a las llantas del automóvil de quienes creía responsables de vandalizar su coche, no de ir a asesinar a Natalie.

La parte acusadora le hizo notar al jurado el rifle de alto poder que descargó Salazar esa noche, el cual, después del tiroteo guardó en una caja de regalo de Navidad. La fiscal les recalcó que la conducta de Salazar no había sido imprudente (reckless), que una imprudencia es estrellar un coche contra otro conduciendo en la carretera bajo la lluvia, por ejemplo.

DECEPCIÓN
El jueves 6 de junio, tras el anuncio de la decisión del jurado, la madre de Natalia salió rápidamente de la sala de corte, visiblemente afectada, cuando la juez todavía no terminaba de anunciar que el juicio continuaría para su fase de sentencia este viernes.

Ernest Salazar también enfrenta un cargo de asesinato por la muerte de Natalie. La fecha de su juicio aún no ha sido determinada.