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DALLAS -- Beto O'Rourke, uno de los aspirantes a la candidatura demócrata por la presidencia participó en una mesa redonda el jueves aquí, para abundar sobre su recién anunciado plan de reforma al sistema de inmigración estadounidense.

Residentes y activistas de la ciudad lo acompañaron y el precandidato habló con ellos en inglés y a ratos en español sobre un tema que considera prioritario en su agenda, de llegar a la Casa Blanca en el 2020.  A Jorge Ramos, de Univision, previamente le había dicho que actuaría de inmediato en el tema de inmigración de ganar la presidencia.

O'Rourke anunció su plan de manera formal el miércoles, el cual comprende un camino para la legalización de unos 11 millones de residentes indocumentados en Estados Unidos, incluyendo a los llamados "Dreamers" y a beneficiarios del TPS. También promete detener la construcción del nuevo muro en la frontera con México.

"Si queremos asegurar más nuestras comunidades, necesitamos reformar nuestras leyes de migración", reiteró el político durante su conversación con los asistentes antes de hablar con algunos medios de comunicación. También dijo que era necesario tratar a las personas con "respeto y dignidad" que cada uno merece como ser humano.

Su plan también aborda la crisis de migrantes de América Central que han llegado a la frontera con México en busca de asilo en años recientes y ha ido en incremento:

De ganar la presidencia, O'Rourke promete "invertir $5,000 millones para reforzar el estado de derecho en los países de Centro América. Desplegar 2,000 abogados de inmigración a la frontera para asistir a los miles de migrantes que han llegado en busca de asilo. Desde el primer día, detener el trato inhumano a niños migrantes en la frontera y frenar por completo las separaciones forzosas. Restablecer el orden y respetar las leyes vigentes".

Myrna Méndez, una activista inmigrante, respaldó las propuestas de O'Rourke.

"[Es] Un plan que beneficiaría a millones de personas para regularizar su estatus migratorio. Habló de terminar con el trato inhumano que reciben los inmigrantes, la política de Cero Tolerancia que separa a familias y pone a niños en jaulas, es el primer paso para terminar con las prácticas del gobierno actual que nos criminaliza, y nos ha convertido en la bandera de campaña. Es necesario que haya una reforma migratoria", opinó Méndez, quien también participó en la mesa redonda.

"Más de 11 millones están aquí indocumentados, los traemos adelante, nos aseguramos de que se registren con el gobierno para saber quién está en nuestras comunidades", añadió O'Rourke durante su diálogo con integrantes del grupo Texas Organizing Project, Workers Defense Project (Proyecto Defensa Laboral) y LULAC.

CAMINO A LA CIUDADANÍA: El plan de O'Rourke contempla buscar un camino a la ciudadanía para la mayoría de los 11 millones de indocumentados en Estados Unidos. Busca en concreto: "Facilitar el proceso para los 11 millones de indocumentados, quienes primero deberán ser legalizados y luego obtener la residencia legal permanente. Reducir los tiempos de espera del trámite de ciudadanía. Eliminar el cobro del trámite de la ciudadanía".

La mesa fue moderada por el integrante de la Junta Escolar del Dallas ISD, Miguel Solís. El presidente nacional de LULAC, Domingo García, también estuvo presente en la reunión.