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“Pude haber muerto”: Inmigrante recuerda su recorrido clandestino en un camión de carga

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Jaime Martínez viajó en un camión de carga de Laredo a San Antonio durante el cálido mes de junio, en 1986. Y aunque vivió para contarla, de la odisea solo recuerda el antes y después, porque él mismo cree haberse desmayado durante el recorrido.

“Estaba muy oscuro y sin aire [acondicionado]. Tenía 26 años y me quité la camiseta para 'soplarme', pero no pasaron ni quince minutos y no aguanté. No me acuerdo de nada más hasta que llegamos a San Antonio y el chofer nos despertó a gritos”, relata Martínez 30 años después del episodio.

Su destino final era Nueva York con el acuerdo de desembarcarlo en San Antonio junto a su prima hermana, dos sobrinos pequeños y otras 20 personas que iban con ellos en el tráiler. “De Guatemala a la Ciudad de México no batallamos casi, pero después el coyote nos dijo que le entregáramos nuestros pasaportes. Que si nos detenían dijéramos que éramos de Veracruz”.

Martínez trabajaba como socorrista y se consideraba en buena condición física, sin embargo reconoce que el sofocamiento de viajar dentro de la caja de un camión sin ventilación pone en peligro de muerte a cualquiera.

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TRAGEDIA EN SAN ANTONIO
El hallazgo de las ocho personas muertas en el estacionamiento de un Wal-Mart en San Antonio la madrugada del domingo 23 de julio, este año, le recordó al guatemalteco la odisea que vivió hace 3 décadas. “Todos pudimos haber muerto, pero llegamos bien”.

A pesar de la diferencia de más de 30 años entre el viaje de Martínez y el episodio reportado durante el fin de semana en San Antonio, el centroamericano cree que las circunstancias, refiriéndose al tráfico humano, siguen siendo similares.

“Es lo mismo. No hay ninguna diferencia. Lo meten a uno a un tráiler y ahí te quedas a la mano de Dios. [Aunque] antes cobraban menos”, expresó.

El lunes, James Bradley Jr. de 60 años, fue acusado de transportar a extranjeros indocumentados con el propósito de obtener una "ventaja comercial o ganancia financiera privada", lo cual podría dejarlo en prisión de por vida o recibir una sentencia de muerte si es encontrado culpable. La cifra de muertos en el caso se elevó a 10, según confirmaron las autoridades.

Martínez cree que las personas que murieron dentro de la caja del tráiler se desmayaron y no sintieron cuando la vida se les escapó. Por eso, al rememorar lo que experimentó hace 30 años, considera que él hubiese corrido con la misma suerte.
“Las otras personas no sabían de los que estaban muertos. Y ellos no sintieron cuando murieron, se ahogaron o les dio un ataque al corazón", especuló Martínez. "Yo [también] me pude haber muerto. Porque nos dormimos, nos desmayamos. Y no fue [que reaccionamos] hasta que el tráiler se paró", recapitula.

Después de todo Martínez llegó a Nueva York donde el esposo de su prima los estaba esperando. Tiempo después obtuvo su residencia, antes de eso, ya había decidido no traer a sus hijos de Guatemala a los Estados Unidos de forma clandestina.

"Ellos no te dicen todo lo que te van a hacer. Todo lo que tiene uno que pasar para poder llegar aquí. Uno no sabe lo que le espera. Tienes que hacer lo que te digan ellos o te dejan tirado", recordó quien ahora es ciudadano estadounidense y tiene 57 años de edad.

"Todos viajamos con la misma ilusión", dijo Martínez, residente de Dallas desde 1992. "Ellos venden sus cosas, endeudan a la familia y a veces no lo logran. Espero que los que sobrevivieron se recuperen".

Martínez opinó que a pesar del gran peligro que enfrentan en travesías clandestinas, muchos latinoamericanos no van a dejar de arriesgarse.
"[Esto] no va parar, con las grandes necesidades la gente no va a parar de venir; por el desierto, en los trenes. La situación sigue igual o peor. Soy mojado y defiendo a los mojados, no como tanta gente que ya ni se acuerda", finalizó.

Nota de la editora:
A finales de abril de este año, Martínez fue protagonista de un heróico rescate en el poblado de Canton, no muy lejos de Dallas, después de una violenta jornada de tornados en el área. Su experiencia de bombero le permitió al guatemalteco brindar respiración cardiopulmonar y auxilio a dos menores en peligro de muerte que viajaban con sus padres en un vehículo que la corriente empezó a arrastrar: Guatemalteco participa en el rescate de dos niños de Canton.

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