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Last updateMié, 22 Nov 2017 11am

El estudiante hispano que enorgulleció a Fort Worth

FORT WORTH – El examen de ciencia computacional que Miguel Padilla hizo en mayo pasado lo dejó satisfecho, pero nunca imaginó que el resultado le traería un reconocimiento tan grande como el que el municipio le entregó poco después.

En octubre pasado, mediante una sencilla carta, Miguel se enteró de su hazaña: De entre casi 60,000 estudiantes que presentaron el examen de ciencia computacional avanzada (AP), él resultó ser parte de un grupo de solamente 10 personas que lo resolvieron sin ningún error.

Antes de contarle a su mamá la noticia, el estudiante de último año de preparatoria (Harmony School of Innovation) le pidió primero que lo llevara a Wal-Mart, en donde pensaba comprar un cuadro para enmarcar una copia de la carta de la organización "College Board" y entregársela a su maestra, en reconocimiento a su apoyo.

Su madre, María Padilla, quien trabaja en su negocio de limpieza, estaba cansada esa tarde y estuvo a punto de negarse a llevarlo a la tienda. Fue entonces cuando Miguel le comunicó su logro y la razón por la que deseaba salir de compras.

GRATITUD
Además de emocionarla, a la señora Padilla una de las cosas que más le ha llamado la atención de la reacción de su hijo es el reconocimiento que de inmediato le hizo a su maestra, Angélica García.

“El siempre, en todos lados ha dicho, que el logro también es gracias a Miss García. Y yo le agradezco profundamente como madre su dedicación y el apoyo que le ha dado a mi hijo”.

Desde pequeño, la curiosidad e inquietud de Miguel ha rebasado en ocasiones la capacidad de sus maestros. Algunos le llegaron a decir a su mamá que no podían dedicarle tanto tiempo, a él, que solía terminar primero que todos y no dejaba de hacer preguntas. Otros, como su maestro de quinto grado, sí le tuvo paciencia y le enseñó pre-cálculo, una historia similar a la que ha vivido con Miss García.

SIN MIEDO
Miguel recuerda que el día que iba a tomar el examen no estaba nervioso, y dice que esa confianza se la supo inyectar la docente; de otra forma no se hubiera sentido tan confiado antes de la prueba.

“Miss García es una gran maestra, siempre nos impulsa a hacer más, a todos. Siempre me da trabajo extra, cosas para que aprenda más, para que practique”.

“[En las clases] siempre sabe que le voy a preguntar más, que la voy a molestar. Y está preparada”, comenta sonriendo el estudiante.

Al padre de Miguel, Michael Padilla, aunque lo llenó de orgullo el logro de su hijo, dijo que no le sorprendió nada.

“Como padres, siempre hemos tratado de meter a los niños a cosas diferentes, pero Miguel lo ha llevado a un nivel más adelantado. Cuando jugaba futbol no solo iba a las prácticas, iba a la biblioteca, veía videos, de cómo mejorar. Fue uno de los mejores de su equipo.

“No se conforma en aprender cualquier cosa, el quiere saber por qué. En matemáticas, él quiere entender a un nivel más avanzado por qué 1 más 1 es 2. Estoy muy orgulloso de él.

“Somos mexicanos, somos raza azteca y eran muy avanzados”, agregó Padilla, nacido en El Paso, e ingeniero de profesión.

A la maestra García también le parece que todo el mérito le pertenece a Miguel, un estudiante que es como el “oro”, dijo a principios de diciembre al final de una comida que la familia Padilla le organizó en agradecimiento a su mentoría.

García afirmó que en realidad ella era quien se sentía afortunada de tener a tan buenos alumnos y resaltó el logro que Miguel consiguió al resolver el riguroso examen sin error alguno.

El 8 de noviembre, la ciudad de Fort Worth lo designó como el “Día de Miguel Padilla”, en reconocimiento al estudiante.

Miguel por su parte quiere estudiar en el Tecnológico de Massachussetts y el resultado de su examen de computación lo tiene más entusiasmado de la posibilidad de ser aceptado.

INTELIGENCIA ARTIFICIAL
Compañías como Google y LinkedIn le enviaron una felicitación después de que la noticia de su examen perfecto le diera la vuelta al país.

A Miguel le gustaría trabajar en Google, en el área de inteligencia artificial.

“Ellos tienen un departamento que se llama “Deep Mind” y ahí hacen mucha investigación sobre inteligencia artificial, cada semana escucho que hacen algo nuevo y quiero ser parte de eso, quiero ser uno de ellos, innovando, no sé ni que pueda suceder, pero estar ahí”.

El jovencito le aconseja a estudiantes como él o más chicos que no pierdan la curiosidad, incluso si sus maestros no les ponen atención como quisieran. “No siempre te van a hacer caso y tienes que ir solo a veces y hacer más. Y de ahí otros maestros te ven, entonces ellos van a ti y te ayudan. Y así encuentras a gente que te impulsa”.

A su mamá, una inmigrante mexicana, el logro de Miguel la reconfortó inesperadamente.

“El logro de mi hijo es bien importante, en especial en estos tiempos -con todo lo que se ha dicho acerca de nosotros los hispanos- eso me llegó a mí bastante, al corazón, porque ahí podemos demostrar que nosotros los hispanos también somos inteligentes, que tenemos la capacidad para salir adelante y para hacer cosas grandes también”.

Cree que su cultura necesita más atención y más gente que la entienda. “No estamos muy representados y no creo que sea justo cómo hablan sobre nosotros. Considero que mi logro en términos de una cultura no es una cosa de una sola vez”.

Miguel planea llevarse los por lo menos 300 libros que tiene en su casa a la universidad cuando se tenga que mudar. Dice que solamente tendrá espacio para una cama y su colección de libros.