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Last updateMié, 22 Nov 2017 11am

Ex Ranger mexicano celebra las pequeñas cosas

DALLAS -- German Durán,  un mexicano que debutó a los 23 años en las Grandes Ligas con los Texas Rangers, en la actualidad tiene grandes motivos para celebrar, a pesar de no estar activo en ningún equipo de las Mayores.

Un aparatoso accidente de auto en el 2012 lo dejó con lesiones de las que no se ha recuperado por completo, pero ante las que tampoco se ha dado por vencido a pesar de que  los médicos al principio creyeron que no volvería a caminar.

"Sigo en recuperación después de varios años del accidente. Lo que hago todos los días es vivir, porque no sé lo que va a pasar", explicó el miércoles Durán, al final de una visita como voluntario al Banco de Comida del Norte de Texas en Dallas, en representación de los Rangers.

Durán nació en Rancho Viejo, Zacatecas, pero a los siete años su familia se mudó a Texas y en Fort Worth estudió la preparatoria; pasó un año en Texas Christian University y luego se cambió a Weatherford College, para tener más oportunidades de ser seleccionado y firmado por un equipo de la MLB, una meta que felizmente logró.

El zacatecano inició su carrera como beisbolista profesional desde el 2005, cuando los Rangers lo contrataron para las Ligas Menores.

Su debut con el primer equipo de los Texas Rangers fue en abril de 2008; después pasó a los Astros de Houston y de ahí a los Marlins, recordó el mexicano, quien fue amigo de Yovani Gallardo durante la infancia que ambos pasaron en Fort Worth antes de volverse profesionales.

En Florida, Durán fue víctima de un choque en el que le quebraron la espalda; tuvo que ser operado y le pusieron metal después de que un conductor le pegó por detrás cuando conducía al estadio de los Marlins. Los médicos le dijeron que solo tenía un 10 por ciento de probabilidades de volver a caminar si se sometía a una cirugía y el zacatecano con eso tuvo para aferrarse a una recuperación.

"A las seis semanas empecé a caminar yo mismo", dijo Durán. Poco después, aceptaron operarlo y el mexicano hoy en día puede andar por su propio pie. Se siente recuperado en un 50 por ciento y dice que dentro de seis meses será evaluado nuevamente. "La edad la tengo, eso me da fuerza para no rendirme".

SEGUNDA BASE EN MÉXICO
En los años posteriores al accidente volvió a jugar en México y (también ha integrado la Selección Mexicana). Considera el hecho de haber sido firmado por los Rangers como un gran sueño hecho realidad que le permitió ayudarle a su familia y a muchos otros económicamente.

"La felicidad es saber que nada es imposible. Tanto que desde chiquillo la gente te dice no vas a poder hacerlo, que es imposible; [pero yo digo que] es difícil, pero no es imposible. Lo que me da más gusto es poder enseñarle a todos los niños que no hay que venir de un lugar grande o especial, con tener el amor y el corazón, uno llega ahi".

"No teníamos televisión. Yo no sabía que aquí había equipos de béisbol. Yo jugaba béisbol [en Zacatecas] porque era lo que nos ponían a jugar. Agarraba una escoba y una piedra y nos salíamos a jugar, no teníamos juguetes", explicó emocionado.

Aunque ya no vista su uniforme en el terreno, Durán es un hombre estimado por los Rangers, el equipo lo contrata para representar al equipo en labores comunitarias, como la que hicieron el miércoles junto con Whataburger al empacar comida en el North Texas Food Bank para gente necesitada.

"Me trajeron aquí porque saben que a mí me ayudó esto; la comida que me dieron de chiquillo nos ayudó a nosotros a crecer, es cuestión de regresarle a la comunidad".

Con los Rangers y con Dios sigue agradecido, incluso tras el accidente que sufrió, por la forma con que ahora aprecia las cosas pequeñas que antes pasaba por alto.

"Todo lo que me dieron para ayudar a la gente es todo lo que yo quería, porque mi familia viene de la nada. Dios me ayudó a llegar ahí, no importa donde esté ahorita. Estoy vivo, puedo caminar, aunque no pueda hacer todo lo que hacía antes, las cosas chiquitas que puedo hacer las agradezco ahora más".