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"Si yo pude, todos pueden": mexicana de McKinney becada en Yale

Larissa Martínez, la estudiante de una preparatoria al norte de Dallas que recibió una beca completa para estudiar en Yale, todavía recibe numerosos mensajes privados y comentarios en redes sociales sobre el discurso con el que sorprendió a millones el pasado mes de junio, cuando reveló durante su graduación que era indocumentada.

Larrisa Martínez, izq; al final de un desayuno comunitario en Oak Cliff con Erica Estrada, de Dallas.

Aunque no fue la primera indocumentada en graduarse con las mejores calificaciones de una preparatoria en Estados Unidos, Martínez se convirtió en un furor mediático durante varios días cuando compartió ante sus compañeros de clase y de generación que formaba parte de los 11 millones de indocumentados que viven las sombras en Estados Unidos; que seis años atrás había llegado al norte de Texas junto a su madre y hermana, huyendo de un padre abusivo y alcohólico en la Ciudad de México.

"Me imaginé que iba a causar un poco de controversia aquí en Texas, pero nunca pensé que iba a llegar a otras partes del mundo, nunca me imaginé algo así", respondió Martínez al preguntársele si le pasó por la mente el impacto que tendría al revelar su estatus legal frente a sus colegas estudiantes y a los varias miles que la escucharon en la ceremonia de la McKinney Boyd High School hace dos meses.

La televisora WFAA fue la primera en reportar lo que después se convirtió para muchos en una hazaña: Martínez respondió llamadas de medios locales, nacionales e internacionales y el Consulado de México en Dallas la recibió en sus instalaciones junto a otros estudiantes destacados de Texas.

Martínez, quien recuerda perfectamente el día en que llegó a Texas proveniente de México, (11 de julio de 2010), una fecha que no le permitió acogerse a los beneficios de la Acción Diferida que otros estudiantes obtuvieron, explica el motivo por el que quiso hacer pública su historia.

"Sentí como que era mi deber hacer eso, sobre todo con todo lo que está pasando políticamente. Los indocumentados necesitábamos una voz y una cara para el movimiento y si yo tuve que ser esa persona... lo voy a ser. Siento que es muy fácil decir a veces, sí, sáquenlos de aquí, porque los políticos hacen una imagen de los indocumentados de que somos muy flojos y estamos en este país para distruirlo, pero eso ni siquiera tiene sentido. Porque, ¿por qué dejaríamos un país en donde tenemos a toda nuestra familia y nuestra cultura para venir a algo completamente nuevo y empezar de nada? O sea, no tiene lógica.

"Es importante que la gente que nunca ha pasado por esto, o que no conoce a personas indocumentadas se pongan a pensar y que se den cuenta que, para empezar no tiene lógica, y que nosotros también contribuimos a la sociedad y que entonces es importante que nosotros también tengamos las mismas oportunidades".

Junto a su madre y su hermana, Martínez tiene una solicitud estancada en USCIS, la cual iniciaron desde México, antes de llegar a McKinney a quedarse a vivir.

"DACA es para la gente que entró antes en enero primero de 2007; yo entré en julio de 2010, entonces no califiqué".

En su graduación, estudiante indocumentada revela su estatus; pide humanizar a los inmigrantes

Hace siete años que desde México sometieron una solicitud, recuerda Larissa, "pero siguen trabajando en casos de los noventas, entonces para que lleguen al 2009 falta".

¿Cómo te sientes ahora que ya estás en Yale?
"Soy muy feliz, tengo muchas oportunidades ahí. Pero aunque estoy en una universidad como Yale hay cosas de las que no voy a poder ser parte, como por ejemplo, ellos tienen muy buenos programas para viajar al extranjero, y a pesar de tener esas oportunidades, yo no voy a poder hacer esas cosas, o como trabajos que a veces tienen ciertas personas como para ir y trabajar en sus laboratorios, yo no voy a poder trabajar. Entonces, todavía hay muchas cosas que a pesar de haber llegado a ese punto no voy a poder hacer. Si yo que llegué hasta ahí no puedo hacer esas cosas, a veces me pongo a pensar, ¿y toda la gente que no tiene esas oportunidades?

UNA INSPIRACIÓN
Erica Estrada, prima de Patrick Zamarripa, uno de los cinco oficiales que murieron en la balacera del pasado 7 de julio en el centro de Dallas, se quedó hasta el final del desayuno "Chorizo y Menudo" que organiza LULAC en Oak Cliff para tomarse una foto con Clarissa, a quien considera una inspiración.

"Es una inspiración para la comunidad hispana. Yo obtuve mi primer licenciatura en Psicología y voy a ir por mi segunda, en Enfermería. Cuando leí sobre su historia me sentí muy orgullosa de ella. Necesitamos oportunidades iguales para todos, Estados Unidos es la tierra de la libertad y de la igualdad de oportunidades, creo que necesitamos apoyar a indocumentados", dijo Estrada, cuya familia, al igual que Martínez, participaron en la sesión de oradores de "Chorizo y Menudo".

¿Cuál es tu mensaje para otros estudiantes en tu misma situación?
"Yo les quiero decir que sí se puede. Yo, no sé, después de que todo esto pasó, mucha gente como que me ve y dicen, 'pero yo no soy ella' y yo no creo que deberían... [decir eso] yo no pienso que soy más que nadie. Yo soy como todos aquí en este mundo, yo la verdad no creo que haya algo como especialmente especial sobre mí, entonces si yo pude lograrlo ellos también pueden, todo se puede con esfuerzo y dedicación. Si ellos de verdad quieren lograrlo lo pueden hacer.

¿Estás agradecida con el sistema educativo de Estados Unidos?
Sí y de hecho estoy muy agradecida con este país. Yo sé qué en mi propio país nunca, no creo que hubiera podido lograr lo que he hecho aquí si yo siguiera en México. Yo quiero a este país, por eso es que quiero volverme ciudadana, porque de verdad creo que esta es la tierra de las oportunidades y simplemente quiero que todos los que queremos esa oportunidad la podamos tener".

MÁS LEJOS DE CASA
Deyanira Contreras, la madre de Clarissa, está contenta por lo que su hija ha conseguido, a pesar de que ya se fue del hogar.

"La extraño porque ya no está en casa, solía verla todos los días, pero contenta por ella, porque sé que está aprendiendo, se que está en el mundo que ella quiere estar, que es aprender".  

Contreras recordó el difícil camino que ha recorrido con sus dos hijas desde que llegaron al norte de Dallas.

"Venimos con muchos sueños, el camino no fue fácil de recorrer, pero siempre he tratado de conservar una actitud positiva, es lo que le he tratado de inculcar a ella y a mi otra hija. Las cosas difíciles son difíciles, no imposibles".