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Marcos Ronquillo no habla de una campaña de elección, sino de un movimiento (Elecciones 2015)

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El prominente abogado Marcos Ronquillo admite abiertamente que no le gusta la política, pero que su experiencia de más de 30 años como profesional lo respalda en su apuesta por la alcaldía de Dallas, en una candidatura independiente frente al demócrata Mike Rawlings que busca reelegirse en el cargo.

"Tengo 32 años trabajando como abogado en Dallas. He representado a DART, al Dallas ISD, a DFW Airport, al Condado y la ciudad de Dallas, al estado de Texas y al gobierno federal. Quiero usar esta experiencia para trabajar como alcalde de Dallas", explica Ronquillo a este medio un día antes del día de las elecciones.

"Yo me quiero concentrar en las cosas que son más importantes para nuestra comunidad y no me gusta la política", afirma.

El sábado 9 se celebran los comicios para decidir dicha contienda, en la cual se anticipa como virtual ganador a Rawlings. Pero Ronquillo se enorgullece de la lista de grupos que lo apoyan. Entre sus simpatizantes cuenta a los demócratas de Preston Hollow, en donde vive el alcalde.

Dallas County Stonewall Democrats, Dallas Gay Lesbian Association, AFL-CIO, Green Alliance, Retired Dallas Fire Fighters Association, Latino Peace Officers, son algunos de los respaldos oficiales que Ronquillo ha recibido para su campaña.

"Tengo una larga lista; en esta lucha tengo el apoyo de un grupo que es muy diverso", señala el abogado nacido en Arizona y de padres mexicoamericanos, que vivió en Cuba (en la Base de la Bahía de Guantánamo), Virgina, Puerto Rico, Indiana y Washington, antes de establecerse en Dallas.

“Yo quiero ser un alcalde para todo el mundo, no nada más para los latinos”, recalca.

En Puerto Rico conoció a su esposa Jazmín, con quien se casó en la Isla caribeña antes de ambos ir a estudiar a la Universidad de Notre Dame. Ronquillo después recibió una beca para estudiar en la escuela de leyes George Washington, en el Distrito de Columbia.

Al concluir sus estudios trabajó con el presidente Jimmy Carter supervisando el respeto de los derechos civiles en los estados de Nuevo México, Texas, Oklahoma, Louisiana o Arkansas.

"Después de tres años de trabajar con el gobierno federal tuve la oportunidad de practicar la ley en un bufete con Adelfa y Bill Callejo. Y desde 1983 a 1986 o 1987, el Bufete se llamó Callejo- Callejo Y Ronquillo”, recordó.

Con tanta experiencia y éxito, Ronquillo considera con modestia que ya no necesita trabajar.

“Soy feliz, no necesito algo material, tengo 62 años, ¿qué voy a hacer en los siguientes ocho? No podemos hacer nada en Washington, no podemos hacer algo en Austin, hay un gran atasco (gridlock)... tengo que buscar la oficina de alcalde de Dallas, no tengo otra alternativa”, comenta.

POBREZA INFANTIL EN DALLAS

Dallas es la novena ciudad más poblada en Estados Unidos, con más de un millón de habitantes. Y en esa categoría, es la número uno en el tema de la pobreza infantil, subraya Ronquillo.

“Pero la noticia empeora”, agrega. Dallas tiene una gran concentración de niños viviendo en la pobreza. "La más grande en los Estados Unidos, 38 por ciento de pobreza infantil. Y la mayoría de esos niños son latinos”. Ronquillo estima que a pesar del progeso que se nota en la llamada zona del "Metroplex", incluidos los suburbios de Dallas y Fort Worth, la mejoría no se debe a la gente que vive en Dallas.

“Estamos moviendo la economía y los trabajos a los suburbios, por eso yo estoy en contra del 'toll road'; la autopista, la carretera, el Trinity Toll Road”, dice finalmente.

“Tenemos que concentrar y poner el trabajo aquí en Dallas. Y estamos perdiendo la clase media, entre 2004 a 2011 perdimos más o menos de impuestos internos (taxpayer base) 4.2 millones de dólares”.

La propuesa de Ronquillo incluye traer gente a vivir a Dallas y mejorar todas las zonas de la ciudad y el nivel de las escuelas públicas.

“Hay 400 vecindarios, colonias, distintos en la ciudad de Dallas. Estos grupos no tienen voz. Así que tenemos que organizar los barrios para que tengan voz. Asegurarnos de que todo el mundo, no importa dónde vivas, si eres rico o de qué partido seas, que todos reciban los servicios básicos de la ciudad, cualquier cosa que afecte su vida, localmente”, dice.

Otro punto que resalta es la necesidad de reconstruir el gobierno municipal. “Tenemos que empezar de nuevo. Ocuparnos del departamento de los vecinos (Planning & Neighborhood Vitality), que existe pero no es algo muy importante, es un hijo adoptivo, no es parte de la familia. Los más fuertes son los de agua y electricidad porque la gente paga por ellos, tenemos que hacerlo al revés”.

El abogado también estima que la construcción de vivienda accesible cerca de las escuelas aumentaría el número de residentes en la ciudad. Y explica que la clase media es primordial.

“Cualquier escuela en este país necesita la clase media. Si no hay clase media no hay forma de ayudar a la gente que vive en la pobreza y a los niños que viven en la pobreza, si no, es algo muy peligroso”.

En cuanto al transporte, también considera que es un tema de primer orden; que Dallas necesita cambiar sus rutas, porque hay partes de la ciudad que no tienen suficiente transporte público.

¿Qué logros tiene la ciudad que usted reconoce, algo que han hecho bien?
"Klyde Warren Park, Bishop Arts están bien".

¿West Dallas?
“Sí, Trinity Groves, pero el problema es que tenemos que concentrarnos en "gentrification". Estamos hablando de barrios y tenemos que usar el concepto de dignidad y respeto. Y hay veces que no las usamos cuando hablamos de la gente que vive en estas áreas. Y estamos hablando de varios distritos, de 50 años. El problema que tenemos es la política de transportación. Cuando se construye una autopista eliminas gente, cuando eliminas gente afectas la capacidad para pagar por los servicios.

“Por mí, tenemos que mover gente y no carros. Necesitamos conexión entre los barrios: Uptown, Downtown, Fair Park, Deep Ellum, donde puedas caminar, montar en bicicleta, los barrios que tengan negocios, pero negocios pequeños”.

¿Por qué se opone al proyecto de la autopista de paga del corredor del Río Trinity?
“Porque no es necesaria. Es una solución en busca de un problema”; responde, e invita a leer su opinión al respecto publicada por el Dallas Morning News en marzo.

Ronquillo ha estudiado con detenimiento los problemas de la ciudad, pero le preguntamos si sus objetivos van más allá de conseguir o no el triunfo en las elecciones de este mes.

“Estoy hablando no de una campaña de elección, sino de un movimiento, así que cuando la gente pregunta ¿qué está haciendo, Marcos? Es muy dificil estudiar y entender un movimiento, tú no puedes encuestar a un movimiento, no puedes entrevistarlo. Ellos están buscando una campaña tradicional, pero yo no soy un político. La respuesta es que sí, pero no tengo una respuesta concreta. Estoy buscando ideas para continuar la lucha… y eso es mi vida desde que como estudiante trabajaba con el movimiento chicano de Aztlán ( Mecha)”.

Sobre Rawlings, dice que ha visto al alcalde muy activo, trabajando en reunir fondos, porque se ha tomado en serio la rivalidad de Ronquillo. “Cuando estás en el lado de la gente, puedes ganar”, señala sobre su propia campaña. “Estoy muy feliz, muy conforme, muy satisfecho, muy contento”.

Dice que los dos aún son amigos.

“Me vio anoche y me dio un abrazo -Rawlings-. Yo me concentro en atacar posiciones, no a la gente. Soy un abogado. Cuando estudié para preparar mi campaña reuní estadísticas, evidencias, concentrándome en los hechos. No soy un político”.

 

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