11222017Mié
Last updateMié, 22 Nov 2017 11am

'ORGULLO Y GRATITUD' -Una entrevista con la Sheriff Lupe Valdez

La señora Lupe Valdez cumplirá en diciembre 10 años en el puesto de Sheriff del Condado de Dallas. Una travesía con sinsabores y triunfos que la ha vuelto indispensable, entre las figuras de respeto de la comunidad latina de la ciudad.

Valdez nació en San Antonio, y la idea de ser policía nunca le pasó por la mente, dijo al principio de esta entrevista concedida a Hoy Dallas, pero cuando terminó su servicio militar en Kansas City, las opciones de trabajo eran muy escasas y ella no quería recibir beneficios sin trabajar.

“Me dijeron que tenía 18 meses para estar en el desempleo si quería. Y yo respondí, ‘Ustedes no comprenden, yo tengo que trabajar’. El señor se enojó, me dijo: ‘todo lo que tengo es de carcelera’. -'Ta bueno. Lo agarro'...", nos narró la Sheriff, recordando el momento que marcó el inicio de su carrera.

“Tengo más de 65 años. En ese tiempo la ley no era muy buena para nuestra gente. En esa época los latinos que tenían esa carrera no trataban a la gente muy bien. Así es que nunca pensé que iba a seguirla”, detalló.

Valdez fue agente estatal y federal antes de que en el 2004 fuera electa como Sheriff.

“Siempre he sentido que he hecho una carrera en donde no hay minorías ni mujeres”, dice al evocar el largo camino recorrido que la convirtió en la primera Sheriff latina de Estados Unidos. En Dallas la van a distinguir con el Latina Living Legend Award de 2014 que otorga la organización Hispanic 100

Usted ha visto la evolución de los latinos en puestos públicos a través de los años, ¿cómo describe ese cambio?
“La mejoría no viene sólo de nosotros, sino de quienes nos apoyan. Siempre que se cambia algo tiene que ser de adentro y de afuera. En cada situación siempre ha sido así conmigo: mujer, latina, lesbiana, todo… Cada situación siempre se ha mejorado, no sólo por el mismo grupo, sino por gente que los apoya, yo les digo los de afuera”.

“Con los Derechos Civiles, en las películas vemos que siempre había blancos entre los afroamericanos. Y yo digo que en todo tiempo se necesita el apoyo de otro grupo. Las cosas se mejoran cuando nosotros comenzamos a ser ejemplo y tenemos apoyo de adentro y de afuera, así comienzan a cambiar, yo creo”.

¿Considera que el haber hecho servicio militar la ayudó a forjar su carácter?
“Yo digo que todo empezó con los ejemplos de mis padres. Siempre nos enseñaron a ser honestos, a hacer lo correcto y a trabajar duro. Tiene que aprender uno desde pequeño las cosas que son importantes.”

“Siempre he dicho que las cosas que yo creía eran las más malas para mí, han resultado ser las más buenas. El ser pobre, el ser latina, el ser de un barrio en el que ni había banquetas. En 1950, San Antonio en muchas partes no tenía banquetas… Hasta que comenzaron los latinos a ser elegidos al Concilio de la ciudad, entonces fueron mejorando las cosas”.

Su origen humilde la enseñó, dice, “a respetar cosas, a cuidarlas, a no tanto ser humilde, pero agradecer lo que tiene uno y no desperdiciar mucho. Muchas de esas cosas me hicieron la persona que soy hoy, y a adquirir hábitos y aptitudes para poder mejorar”.

Una frase que enfatiza, en lo que va de la conversación, es la de: “Hay que educar para avanzar”.

Sobre la educación la Sheriff tiene mucho que decir:
“Aunque aún no tenga un trabajo que le pague mucho. La educación no es sólo para ganar dinero, sino para ser mejor persona en la sociedad, para ser mejor persona en la comunidad. El proceso de desarrollo que implica, la disciplina que se adquiere. Y no sólo es para ganar más dinero, es para ser mejor persona. Y aun, creo que todavía alcanza uno a ganar más dinero, pero es para ser una persona mejor.”

“Si queremos reclamar nuestros derechos, hay que ser ejemplo. No nada más pedir y amenazar con demandar. Hay que ser ejemplo y hay que trabajar y avanzar con el sudor de la vida.

“Durante las guerras, los latinos que fueron a pelear recibieron muchas medallas y distinciones porque peleaban duro y avanzaban duro, por qué no podemos hacer lo mismo en otras áreas. No nos vamos a hacer ricos pero vamos a impulsar a la comunidad, así es que, hay que ser ejemplo de lo bueno”.

Valdez reside en Dallas desde 1978.

El año pasado, durante el 50 aniversario luctuoso de JFK, la ciudad recibió una exposición internacional extensa. Un periódico de España resaltó que Dallas ya no es la “ciudad del odio”, ha cambiado tanto al grado de tener un alcalde demócrata y a una Sheriff latina y abiertamente lesbiana. ¿Qué opina de esto que dijo la prensa extranjera?

“Ojalá que no paremos allí. Ojalá que seamos ejemplo en muchas cosas. Sé que Dallas da caridad más que muchas otras ciudades. Qué bueno ser el ejemplo de la ciudad que no tiene tanto crimen. Qué bueno ser ejemplo de una ciudad en la que no se abusa a los que están indocumentados… ¿por qué paramos ahí?”

“Hay que tener líderes que se sacrifiquen por hacer lo mejor. Yo pudiera estar haciendo mucho más dinero, estar en una compañía que paga mucho más, con más beneficios. Pero se sacrifica el dinero por hacer algo mejor para toda la ciudad. ¿Si está uno cómodo qué más quiere? Siempre queremos más, si me ofrecen más dinero, no voy a decir no, pero sacrificamos el tener mucho dinero por la bondad.

¿Cuál es una de sus más grandes satisfacciones como Sheriff del Condado de Dallas?

“Que hemos hecho cambios. No puedo decir yo he hecho cambios. Nunca una persona hace algo sola, siempre existe el grupo que tiene alrededor. Se ha dicho que no importa si usted no es muy inteligente o sabe mucho, sino la gente que está a su alrededor es inteligente y opera bien y hace cosas bien… Uno tiene que elegir a gente buena, he tenido la oportunidad y la bendición de tener mucha gente buena alrededor de mí”.

Valdez opina que cuando asumió el puesto, el Departamento del Sheriff era considerado ‘la desgracia de Texas’.

“El Departamento tenía la reputación de que maltrataba a la persona que venía a la cárcel, a la persona que paraban en la calle. Tenía la reputación de no ser un buen lugar. Y ahora tenemos la reputación de ser justos. ¿Qué más puede pedir uno?”

¿De entre todos los retos, cuáles recuerda más dentro de su gestión como Sheriff?
“Al comenzar, la mayoría de las personas que estaban aquí no querían a una mujer, o a una latina, o a una lesbiana o una demócrata. Así que era importante hacer las cosas bien para poder seguir avanzando. Era muy difícil al principio, era muy común salir de aquí con un dolor tremendo de corazón”.

“Porque a uno no se lo hacían en la cara, pero paraban cualquier cosa que tratábamos de hacer, ponían obstáculos, no querían que una persona de mi calidad fuera exitosa”.

¿Cómo llegó a neutralizar esas situaciones, qué hacía usted frente a todo eso?
“Bueno, poco a poco. Dicen que la persona que hace mal, se cuelga sola. Ellos solos se vinieron dañando porque yo empecé haciendo las cosas bien y las continué. Puse cámaras en la cárcel, y les avisé que las pondría, sin sorpresa... Pero cuando alguien está impuesto a hacer mal se le olvida, y los “pescamos” en cámara haciendo cosas {indebidas} y les quitamos el trabajo. Y luego nos pelearon por el trabajo.

"Los primeros cuatro años fueron muy difíciles porque parece que peleamos más que cualquier otra cosa... Pero el trabajo era pelear, pelear en avanzar para hacer cosas mejores”.

Valdez reconoce que escogió a dos hombres muy capaces para trabajar con ella de subalternos en la operación del Departamento del Sheriff.

“Estos dos hombres tenían muy buen carácter y muy buena reputación de obedecer y hacer obedecer la ley. Entonces es cuando comenzamos a hacer cambios, cuando en lugar de uno eran tres”.

En este año usted firmó una carta pública junto a otros dos Sheriffs para abogar para que los jóvenes de 17 años no sean considerados como adultos ante la justicia, ¿qué más nos dice al respecto?
“Texas es uno de los estados que trata a los jóvenes de 17 años como adultos nomás para ir a la cárcel. No pueden tomar, no pueden registrarse para el Ejército. Entonces dijimos que estos muchachos de 17 todavía son niños y no debe estar en la cárcel con los adultos”.

Ud. decía en la carta que a veces sufren de violaciones sexuales
A veces pasa eso. Los separamos. Ahora ya no pasa eso porque los separamos, pero para separarlos nos cuesta 87 millones por semana al Condado, para que hagan ejercicio solos, para que vayan con el doctor, sin mezclarse con los otros. Lo que deben de hacer es subir la edad de los adultos a 18 años y dejar a estos de 17 que sigan con los niños.

Los indocumentados y la policía de Dallas, el tema es inevitable en esta conversación, ¿Qué les dice a ellos?
“Si usted no causa problemas, no lo vamos a estorbar. Siempre le digo a la gente, si usted va a estar tocando su música bien alto a las 10 de la noche, va a tener problemas, alguien lo va a venir a buscar. Muy claro les quiero decir, no hagan cosas tontas. Si no es documentado, para qué llama la atención, nada más viva su vida y no lo estorbamos”.

¿Mexicana?
Hace uno 15 años la Sheriff intentó obtener la doble ciudadanía porque creía que su padre había nacido en México, pero hasta ahora no ha logrado establecer si su progenitor, quien murió a los 93 años hace más de dos décadas, nació en territorio considerado estadounidense o en jurisdicción mexicana.

“No sé si nació allá”, concluyó sonriendo.

 @sandrav33 @hoydallas