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En la ciudad: Disciplina y deporte

DALLAS -- Como deporte o como disciplina, a Leticia Rubio la práctica del boxeo le ha ayudado a mejorar su condición física en un periodo de tres meses, después de haber dado a luz a un par de gemelitas el verano pasado.

"Me hace sentir bien y me siento con más energía, más ligera", dice Rubio tras una sesión de entrenamiento dirigida por Miguel Angel Narváez, en un gimnasio del área conocida como "Midtown", en el interior del Valley View Mall.

Rubio explica sonriendo que, aunque le gusta practicar el boxeo, el tiempo que le dedica entre semana es simplemente para ejercitarse y aprender algo de defensa personal, pero nunca pensando en competir, a pesar de que cuando cursaba la preparatoria también lo practicó. "Ella ha perdido 20 libras en tres meses que ha estado entrenando, tiene muchas ganas", apunta Narváez.

Rubio tiene 23 años de edad y tiene cuatro hijos, pero eso no la detiene en la meta que se ha trazado para ponerse en forma y de paso practicar arriba del ring un pugilismo sin pretensiones. "Vengo por lo menos tres veces a la semana, a veces cinco", dice Rubio, todavía con un par de guantes rosas en las manos.

Y aunque el boxeo tiene una gran cantidad de detractores, para Narváez, un administrador de empresas titulado, quien hace dos años abrió su primer club de la especialidad, no existe un deporte más completo que el pugilismo. "El boxeo es un deporte muy completo. Yo practiqué futbol, y no se compara, porque aquí tienes que alimentarte bien, correr, entrenar, y aparte sicológicamente estar preparado", explica Narváez, un mexicano proveniente del Distrito Federal, quien a su llegada a Texas, a principios del año 2000 compitió como profesional en un par de peleas en la categoría de las 118 libras.

"Si lo quieres hacer como un deporte, nada más como para perder peso, es lo ideal, y aparte aprendes a defenderte, que no está de más, ahorita que está muy violenta la sociedad", añade Narváez, quien además de ofrecer entrenamientos personalizados para profesionales, trabaja con grupos de aficionados de lunes a sábado en el local que rentó hace poco más de tres meses en el área del 635 y Preston Rd.

Gabby “Spook” Torres es otra de las pupilas de Narváez. A sus 13 años, esta adolescente se considera una atleta. Practica el futbol soccer como deporte principal y recientemente descubrió el boxeo. Torres es una deportista súper dotada, en opinión de Narváez, quien se considera afortunado de trabajar con jóvenes como ella, pues “aprenden muy rápido", y ya no tiene que empezar desde cero ni batallar mucho cuando llegan.

A Gabby le gusta mucho entrenar en los grupos que dirige Narváez, “por la buena atmósfera que se siente aquí”, dice la jovencita, quien regularmente acude acompañada de su padre al gimnasio.

El local que alberga el club deportivo Calmecac es un lugar con bastante iluminación y se distingue de los típicos clubes de boxeo, porque Narváez tiene acceso a una cancha de futbol rápido, lo cual aprovecha para brindar una sesión adicional a sus pupilos al final de las rutinas de entrenamiento.

“Yo soy jugadora de soccer”, indica Gabby, "pero voy a seguir entrenando aquí para mantenerme en óptima forma física”, finaliza.