11222017Mié
Last updateMié, 22 Nov 2017 11am

Grupos de niños indocumentados de Centroamérica pasará Navidad en el Norte de Texas

DALLAS , Texas -- Con un presupuesto de 428 dólares al día (per capita) el gobierno federal  se encarga por completo de los gastos de los menores indocumentados de Centroamérica que arribaron antes de Navidad a dos sitios ubicados en áreas rurales a las afueras de Dallas, en espera de ser reunidos con algunos de sus padres o familiares en Estados Unidos.

En Sabine Creek Ranch, en el condado de Rockwall, hay alrededor de 200 menores migrantes, en su mayoría varones.  El grupo forma parte de una ola de jovencitos que ha cruzado la frontera de México con Estados Unidos sin documentos en busca de protección, argumentando que huyen de  la violencia e inseguridad en países centroamericanos como Honduras, El Salvador y Guatemala.

El Departamento de Seguridad Nacional y el Departamento de Salud y Servicios Humanos se coordinan para procesar las solicitudes de refugio o asilo de los niños que viajan hasta la frontera sin la compañía de un adulto: La Patrulla Fronteriza tiene 72 horas para notificar al departamento de Salud y Servicios Humanos el arresto de cada migrante.

La mayoría de los albergues de niños indocumentados se ubican en el área del Río Grande, en el sur de Texas.

Por 21 días
La estadía de los menores en el condado de Rockwall empezó a contar oficialmente desde el pasado sábado  19 de diciembre, y por ley, no puede extenderse más de 21 días, explicaron funcionarios del gobierno.

Sabine Creek Ranch tiene capacidad para alojar a 300 personas,  y 100 de esos lugares los ocupan enfermeros y personal médico asignado a monitorear a los menores.

Desde su llegada, los pequeños y adolescentes han sido sometidos a exámenes médicos de rutina  y recibido tratamiento  por dolores de cabeza, infecciones respiratorias, entre otros. También se les ha prácticado análisis para descartar padecimientos de Tuberculosis o en el caso de las jovencitas, pruebas de embarazo.

El lunes por la tarde, se pudo ver que pasaban un día tranquilo, algunos vieron películas y otros caminaban. Administradores del lugar informaron que planeaban organizarles una cena especial para la noche anterior de la Navidad con tamales.

La Iglesia Lakeshore, en Rockwall, ubicada a una 10 millas del campamento en  Sabine Creek Ranch, recolectó durante el lunes cientos de artículos que miembros de la comunidad donaron para que fueran repartidos como regalos de Navidad el viernes 25.

Condado de Ellis
En Lakeview Camp, cerca de Waxahachie, hay otro campamento de menores indocumentados.  El lugar tiene capacidad para 700 camas, y el gobierno también está sufragando los gastos de la estadía de los migrantes, que tampocó deberá rebasar los 21 días.

El director ejecutivo de Lakeview Camp, Jaroy Carpenter, informó en un comunicado oficial que trabajan en conjunto con la organización "Baptist Children and Family Services" (BCFS), que tiene un grupo entrenado de 200 personas que estará supervisando y cuidando de los menores durante su estadía en el lugar, en el condado de Ellis.

"Es un privilegio contar con las instalaciones, infraestructura y apoyo para servir a los niños desplazados", declaró Carpenter.

No son una amenaza
El congresista republicano Joe Barton subrayó ante los medios de comunicación que aunque los menores han cruzado de manera ilegal hacia Estados Unidos, "no son una amenaza para el Condado Ellis".

Andrea Helling, una vocera del gobierno, indicó que a finales de mes planean instalar un nuevo campamento en el condado Somervell, y que los menores que planeaban instalar en California aún no han sido trasladados.

Crisis Humanitaria
La Casa Blanca ha calificado de crisis humanitaria al fenómeno de menores migrantes que llegan solos a la frontera sur de EEUU.

De acuerdo a cifras recientes de la Patrulla Fronteriza de EEUU, más de 10,000 niños no acompañados fueron detenidos en la frontera entre México y Estados Unidos durante octubre y noviembre.