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John William King de 44 años fue ejecutado (mediante una inyección letal) este miércoles por su papel en el horrendo asesinato de un afroamericano ocurrido hace más de 20 años en un poblado del Este de Texas, no muy lejos de Houston, en el área donde se localiza la frontera entre Texas y Luisiana.

King fue el segundo hombre en pagar con su vida el infame "crimen de odio" cometido por él y otros dos hombres en contra de James Byrd Jr. el 7 de junio de 1998. La víctima fue golpeado, pintado con aerosol en el rostro y atado de los tobillos, con una larga cadena, a una camioneta pick-up con la que luego fue arrastrado por varias millas y finalmente depositado (sus restos) frente a un cementerio en Jasper, Texas.

Lawrence Brewer fue ejecutado por el mismo crimen en el 2011, mientras que Shawn Berry fue sentenciado a cadena perpetua. Los tres fueron hallados culpables de asesinato capital en el juicio que se les hizo, en uno de los asesinatos (motivados por el racismo) más brutales en la era moderna.

De acuerdo al Texas Tribune, King previamente se había visto involucrado en una pandilla blanca supremacista en prisión y estaba cubierto de tatuajes a todas luces racistas, incluyendo símbolos del Ku Klux Klan, una suástica y uno que representaba un linchamiento. Aún así, King mantuvo que era inocente del asesinato de Byrd - argumentando que Berry lo dejó a él y a Brewer en la vivienda que compartían antes de que Byrd fuera golpeado y arrastrado hasta perder la vida.

Pero en una nota escrita a Brewer en la cárcel, King dijo que no creía que la ropa suya que la policía extrajo de su apartamento tuviera sangre, aunque sus sandalias podrían haber tenido una "sustancia café obscuro" en ellas.

“En serio, 'Bro', independientemente del resultado de esto, hemos hecho historia y moriremos orgullosamente recordados si es necesario... Mucho amor, respeto y honor ario, mi hermano en armas", escribió King, de acuerdo a documentos en corte.

Antes de que su ejecución con una inyección letal procediera, el abogado de King agotó varios intentos por salvarlo de la pena de muerte.

Una hermana de Byrd declaró que King si quiso salvar su vida pero no tuvo ningún miramiento en asesinar brutalmente al afroamericano hace más de 20 años.

"Quiere encontrar una manera de no morir, pero no le dio esa oportunidad a James", dijo Louvon Harris al Tribune. "Incluso se está yendo fácil porque su cuerpo no va a estar volando detrás de una camioneta" siendo desmembrado.

En el vigésimo aniversario del estremecedor evento, la organización "Byrd Foundation for Racial Healing" anunció plans de abrir un museo en Jasper y un proyecto de historia oral en contra del odio. En los terrenos de la corte en donde los tres asesinos fueron juzgados hay una banca en memoria de Byrd con la leyenda "Se el Cambio que Quieres Ver en el Mundo" (Be The Change That You Want To See In The World)”.