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Antes de Obamacare, a los obesos, los diabéticos, las personas con cáncer o alguna otra enfermedad, las compañías de seguros les hacían el fuchi; no los tocaban ni con la punta de una escoba...

Su política era de rechazo absoluto, a la hora que estas personas intentaban comprar algún tipo de seguro médico. La respuesta era un tajante No. Sin importar que los solicitantes contaran con los medios económicos para adquirirla.
Imposibilitados a tener seguro médico, a la hora de llegar a un hospital, para estas personas, el siguiente paso, de manera inevitable, era la bancarrota por los altos costos y medicamentos que les resultaba imposible cubrir.

Al expresidente Barack Obama y a su congreso les tomó dos años ponerse de acuerdo y aprobar la mayor reforma al sistema de salud que se ha dado en este país en más de medio siglo. A pesar de los gritos y sombrerazos de la oposición que acusó al entonces Presidente de “socialista-comunista” por querer beneficiar a toda la población con un sistema médico al que todos tuvieran acceso, Obamacare se implementó y todo cambió. Amplió las puertas del Medical y los que tienen casa y su ingreso son escasos, ahora pueden solicitar Medical, antes eso no se podía. También a las familias de clase media que no califican para Medical por sus ingresos, el gobierno les aporta una cantidad mensual para completar su pago de una póliza de seguro que ellos eligen y es aquí donde las personas pueden salir al final muy raspadas y con una deuda al IRS.

Vamos a tomar como ejemplo, una familia de 4 personas que durante la mayor parte del año recibió un subsidio para cubrir el pago de su seguro: supongamos que a los 7 meses de estar recibiendo el subsidio, la situación económica de la familia cambia y ahora ganan más dinero de lo reportado a Obamacare. La sorpresa que les espera al final del año es que tienen que devolver lo recibido en subsidios aunque no hayan utilizado ni un solo día su seguro médico, ya que el nuevo ingreso, al haberse elevado, les puede haber quitado el derecho al subsidio. Y la devolución tiene que ser completa, no aceptan abonos.

La otra opción es quedarse sin seguro y para millones esa no es una opción. En vista del raquítico panorama que tenemos ahora en el ámbito de la salud y también ante el abuso en el costo de las medicinas, es sabido que un medicamento que cuesta en Estados Unidos 100.00 dólares la misma el mismo se puede adquirir en Tijuana por 25.00. La única y verdadera opción que tenemos es Medicare para todos.

Y para los que preguntan, ¿De dónde va a salir el dinero? La respuesta es muy sencilla; del mismo lugar que salen los 716 mil millones de dólares para el Pentágono. Nuestro actual Presidente aumentó en 16 mil millones de dólares el dinero que ya se tenía para seguir comprando barcos de guerra, tanques blindados, misiles supersónicos y otras armas de alto poder que según él necesita para combatir cualquier “invasión” que sufra nuestro país. Hasta ahora la única “invasión” que ha mencionado el Presidente y en al que ha utilizado recursos militares es la de los migrantes centroamericanos que en caravana han llegado a las fronteras de este país. Por las imágenes de mujeres con niños desnutridos en brazos y hombres con semblantes desencajados resulta difícil clasificarlos como “terroristas” que amerite ser enfrentados con tanques de guerra y aviones bombarderos. ¿Oh Si?

Es una farsa cruel que el país más poderoso de la tierra invente “enemigos a vencer” y se siga negando a proporcionar un seguro médico que sea accesible a toda la población. Medicare no es gratis, se paga con nuestros impuestos y contribuciones. Es un programa de salud que se le otorga a las personas a partir de los 65 años. Se les da a escoger una red de doctores sin pagar un centavo (HMO) o un programa en que ellas pagan una cuota extra y van al doctor o especialista que elijan cuando lo deseen, (PPO.) Los participantes de este programa según encuestas lo consideran una maravilla.

En el 2020 tendremos la oportunidad de elegir a un Presidente que tenga la contundencia y el aplomo para lograrlo. Necesitamos a un Presidente o Presidenta libre de ataduras a los intereses creados.

Para las personas que todavía insisten en que no salen las cuentas para darles a todos Medicare, la pregunta es: ¿Por qué el dinero de los impuestos sí alcanza para darles billones al Pentágono y no alcanza para dar servicios de salud a los que con su trabajo producen esos mismos billones?

Alicia Alarcón, periodista radial,  conduce un programa de opinión en KBLA-1580 AM en Los Angeles, CA.  Es autora de La Migra Me Hizo los Mandados  y Revancha en Los Angeles (Arte Público Press).