En su visita para promocionar el espectáculo "Jaripeo Sin Fronteras" que llega a Dallas el 25 de agosto, Pepe Aguilar estuvo cerca de ofrecer una cátedra sobre el tema de derechos humanos y lamentó el deterioro moral de Estados Unidos, su país de nacimiento, al comparar lo que "en momentos" ha ocurrido aquí, con "la Alemania Nazi".

Consideró que el presentar espectáculos como el suyo en momentos de tensión y ataque contra la comunidad latina son "acciones muy necesarias".

"Son como manifestaciones pacíficas y recordatorios de lo que somos, aunque haya gente que no le guste, o no acepte, o no tolere, o no quiera ser parte de esta nueva aldea global. Porque, a fin de cuentas, hay algunos lados, desgraciadamente, donde hay mucha discriminación o se dieron pasos para atrás, pero la tendencia global es que todos nos hagamos uno solo y que cada vez como raza podamos aprender y avanzar", dijo al principio de lo que convirtió en una profunda reflexión.

PRINCIPIOS
"Ustedes se pueden poner a pensar, por ejemplo, en lo que este país ha representado o tratado de representar, en todas las guerras mundiales que ha habido, ha mandado a sus hijos a que combatan la injusticia, En Europa estuvieron muchísimos de la generación de los (19)40 y de los (19)30 liberando campos de concentración, liberando a gente que habían sido separadas por el gobierno, por su color de piel, por su creencia, o porque estaban ilegalmente en algún lugar, entonces yo creo que no podemos volver a esos tiempos. Y sí, sí estoy comparando lo que está sucediendo aquí, en algunos momentos, con la alemania Nazi, por supuesto, claro que sí, debemos de hacer, que los principios de este país, que los sueños de los padres fundadores no se olviden".

Aguilar, que durante su carrera ha grabado "canciones pop", pero sus mayores éxitos han sido con baladas rancheras, también dijo que siempre ha sido un charro, que antes de caminar primero montó un caballo.

"Lo que aprendí con mis padres luego lo llevé a mi propio espectáculo", señaló de su herencia ranchera y que tras 20 años de estar alejado de la charrería, "como que estaba aburrido de hacer lo mismo, lo mismo, lo mismo", regresó a su escencia y se tardó un año y medio en crear el concepto -o recrear, lo que su padre, Antonio Aguilar, en décadas pasadas convirtió en casi un modo de vida para su familia, incluida su esposa, Flor Silvestre.

"Fue una apuesta muy grande, de todo tipo, artística, económica, pero gracias a que hubo mucha gente que creyó en el proyecto. Nos aventamos al ruedo el año pasado y fue todo un éxito".

Pepe, que llegó de muy buen humor al American Airlines Center, aunque no se quitó en ningún momento durante la conferencia de prensa sus gafas oscuras, dijo sentirse con una "responsabilidad" de guiar a sus hijos Angela y Leonardo Aguilar por un camino adecuado para que no se averguencen de nada. Ambos lo acompañan en Jaripeo Sin Fronteras, además de su hermano mayor, Antonio Aguilar hijo.

SU REFLEXIÓN:
"En Estados Unidos, en mi país, están pasando cosas que no se entienden, no se entienden, y no voy a entrar a rollos políticos, pero como humano te puedo decir que las leyes se hicieron para proteger a quien no se puede defender.Para que hubiera una manera de medir pareja hacia todos los seres humanos, y ahorita creo que esas leyes se están usando para abusar del más débil y del que no se sabe defender. No estoy diciendo que no se respeten las leyes. Soy un creyente de que las leyes se tienen que respetar, pero repito, las leyes se hicieron para proteger a los que no se pueden defender y estamos viendo totalmente lo contrario".

"Mándenme a sus hambrientos, mándenme a sus necesitados a esta tierra de oportunidad, ¿pues qué pasó? ¿Amnesia o qué fregados? Entiendo que se tienen que respetar las leyes, entiendo que debe haber caminos, para ya está la situación como está, es (para) solucionarla como humanos, con amor, con compasión, no como dictadores, ni abusivos del poder".

"Este tipo de espectáculos (Jaripeo Sin Fronteras) es muy importante en estos momentos, porque pacíficamente demostramos que somos una cultura que merece todo el respeto. Pacíficamente demostramos que nos podemos mezclar, que no hay ningún problema, todos estamos chupando tranquilos; algunos Tequila, otros Jack Daniels, pero a fin de cuentas, pues todos somos hijos de Dios. Y espero que muy pronto venga un contrapeso con la cabeza suficiente, el corazón suficiente y la congruencia suficiente para que halla dos maneras de ver la vida, ahorita está todo cargado al abuso y a la discriminación. Tenemos que dar la cara pacíficamente, enseñarles de lo que estamos orgullosos y eso es Jaripeo Sin Fronteras, mi granito, nuestro granito de arena para tratar de balancear esta situación".