El español Joaquín Sabina permanece hospitalizado en Madrid después de haber cancelado un concierto junto a Joan Manuel Serrat durante la semana por una caída repentina en el escenario, incidente que le dio la vuelta al mundo del entretenimiento de habla hispana.

El andaluz, quien justo esa noche celebraba sus 71 años, regresó en una silla de ruedas acompañado por Serrat a saludar al público en el  Wizink Center, el miércoles 12 de febrero por la noche. Les avisó que el 22 de mayo reanudarían la cita, la cual debían de posponer por el dolor que sentía en el hombro y que lo obligaba a salir rumbo al hospital tras la dura caída.

"Queridos amigos, estas cosas solo me pasan en Madrid, lo siento muchísimo", fueron las palabras del trovador, quien tras su ingreso a un hospital de la capital española fue evaluado y tuvo que ser sometido a una operación en la cabeza, para retirarle un pequeño hematoma intracraneal que se le formó tras la caída, calculada por algunos que fue hacia un foso de hasta dos metros de profundidad.

También se  informó que el intérprete y autor de "Y nos dieron las diez" presentaba un traumatismo torácico a consecuencia del golpe. El viernes se difundió un parte médico que indicaba una reacción favorable de Sabina tras la operación urgente en respuesta al pequeño derrame cerebral, aunque su mánager añadió que su "recuperación va a ser mucho más lenta de lo que la gente cree".

"Joaquín Sabina permanecerá este domingo en la Unidad de Cuidados Intensivos y el lunes los médicos valorarán su paso a planta. Según el parte médico, su evolución es lenta pero favorable", publicó Antena 3.

Y si no hay cambios relevantes en su estado de salud, no se darán a conocer más partes médicos porque así lo ha pedido la familia, añadió el portal español, en horario local.

Relacionada: Y sin embargo, Sabina. Desembarque en Nueva York (2011). 

EL IDEARIO DE SABINA:
"Yo no creo en los mitos. No creo en los fanáticos, creo más bien en la gente cómplice, en los que leen un libro o escuchan una canción y eso les aporta un cierto consuelo, algo muy parecido a la mejor de las amistades. En todo lo demás, no creo".

CONCIERTOS:
"Absolutamente todos los años de mi vida, desde hace como 30, quiero hacer una gira de conciertos sosegada, tranquilita, con instrumentos acústicos donde se escucha la respiración, donde el público y yo tengamos una relación más de igual a igual…y nunca puedo. Pero siempre está la presión de una demanda de entradas muy grande, no sé por qué, pero la hay, y uno no puede negarse a cantarle a mucha gente, porque si hiciera conciertos en lugares muy chiquiticos tendría que estar durante un mes en cada ciudad, entiendes… Cosa que sería estupenda, algo muy relajado… aunque no iría a casa nunca".