"La vida se va rápido y nada más hay una... También madre nada más hay una, ¿verdad?".  Ese par de reflexiones que hizo Alejandra Guzmán el pasado viernes en Dallas resumen perfectamente el presente de la controversial intérprete que sigue atrayendo miradas y dando de qué hablar, pero sin abandonar la que dice, es su mejor terapia: el rock sobre un escenario.

Y el Bomb Factory en Deep Ellum le sentó bien a La Guzmán para su primer regreso al Metroplex en solitario después de dos años consecutivos con un mano a mano ante Gloria Trevi. La producción en todos los aspectos fue de primer nivel y la energía de la cantante igual. Se le notó contenta, agradecida y aunque igual de intensa, por momentos moderada, pero sin perder su carácter espontáneo.

"Para mí hoy es un gran día porque estoy sana, estoy bien, estoy cantando, y estoy feliz de que ustedes estén conmigo acompañándome. Y eso es lo más valioso: la salud, porque sin salud no hay nada. A pesar de todo lo que digan de mí, yo sé quien soy. Y así me voy a morir". Esa fue otra serie de frases que compartió con un dejo de nostalgia.

A un fanático que le gritaba "Loca", para que cantara dicho tema, le respondió, "Loco tú" (y no la cantó). Saludó de nombre a varios de sus más fieles fanáticos y aceptó un ramo de rosas durante un recorrido que hizo para estrechar la mano de los que llegaron temprano para estar en primera fila y verla de más cerca. Después fue ayudada a regresar a la tarima y terminó de interpretar "Día de suerte".

En general, entregó todos sus temas con un sonido nítido y sofisticado, algunos con un rock depurado al estilo del disco "Soy", que le valió un Grammy Latino al principio de la decáda del 2000. 

SALUD
Reiteró, porque nadie lo sabe mejor que ella, lo importante que es tener salud, aunque no mencionó directamente nada del distanciamiento con su única hija, pero con eso de "madre nada más hay una", más claro no podía quedar que es un asunto que le pesa. Los programas de escándalo se han dado vuelo con el tema y abarcado a buena parte de la familia Pinal en el enredo.

Lo cierto es que Alejandra Guzmán lleva ocho años en un tratamiento que la mantiene a flote y con vida después de una cirugía estética fallida en los glúteos. 

Logró salir de esa porque tiene dinero para enfrentar los tratamientos, lo ha reconocido ella misma en varias ocasiones. Durante su presentación en Dallas mencionó que recientemente se sometió a una nueva operación, por ejemplo. Le dio gracias a sus seguidores por tantos años de apoyo y se emocionó al escucharlos cantar con ella "Eternamente bella"

Discretamente les presentó, casi con humildad y una guitarra en mano, "Mi enfermedad", un tema que grabó en vivo en el Roxy de Los Angeles para un álbum de éxitos que será lanzado en junio (Soy el remedio sin receta y tu amor, mi enfermedad...). “La Guzman Live at the Roxy”, no contiene éxitos son suyos, son una colección ochentera/noventera de temas de rock en español como "No voy en tren", de Charly García o el famoso "Me vale", de Maná.

En su voz y con guitarra en mano sonó muy bien, así como el resto de su lista de éxitos que esa noche repasó: "Un grito en la noche", "Dime de verdad", Mírala, Míralo" y "Reina de corazones". Regresó para cerrar con "La plaga" y se despidió muy a su manera, gritando, "Gracias Dallas, ¡los amo ca...nes!".

Esta historia continúa.