La película animada "Ralph Breaks the Internet" es ambiciosa y bastante atractiva, aunque alcanza a llegar a ser genial; aún así, cumple con el objetivo principal de la industria fílmica al ser una gran fuente de entretenimiento y de paso invita a la reflexión.

Hasta hace varios años me resistía a ver películas animadas, no por tener grandes prejuicios hacia el formato, sino por falta de tiempo: mi razonamiento era que si no me alcanza la vida para ver las grandes cintas tradicionales con actores de carne y hueso, éstas son desde luego menos prioritarias. Pero al ver "Inside Out" de Pixar, volví casi asidua de los estrenos de dicho estudio.

Disney es propietario de Pixar, pero desde luego que sus películas, tan bien logradas históricamente, no alcanzan el cercano nivel de virtuosismo que derrocha Pixar en lo que produce. Coco, aunque firmada como Disney-Pixar, es otro ejemplo del estilo majestuoso de estos magos de la animación.

"Ralph Breaks the Internet" resulta ser una reflexión del poder que tienen sobre nosotros nuestras inseguridades (de ahí que recordara inmediatamente la maravilla que resultó ser Inside Out) y describe cómo el protagonista y su mejor amiga le hacen frente y logran superarlas. El camino más largo es tal vez identificarlas y después hacerles frente.

Las aventuras de Ralph nos recuerdan igualmente cómo Facebook en sus conocidas facetas influye en nuestras vidas más allá de nuestra voluntad. Hay un dicho espontáneo que personalmente acuñé a partir de un par de escenas en las que el grandote sufre al leer lo que los usuarios negativamente expresan de él tras aparecer en una serie de videos virales que hizo para ganar dinero: "Eres lo que comentas en Facebook", (no lo que se comenta de ti), pero igual sufres al leer los comentarios.

La parte que me pareció más interesante de film es justamente hacia el final. El planteamiento puede ser algo vago al principio y luego desviarse cuando ambos navegan por el Internet. Quizá el público de menos de 25 y más de 10 años lo encuentre mucho más fluido todo. También hay una parte de autoreflexión en la que las princesas de Disney aparecen en términos más "fuera de sus guiones típicos", una verdadera sorpresa.