Maria Bonita, como le decía en su canción el inmortal Agustín Lara, habría cumplido 104 años el domingo 8 de abril, y Google enmarcó la fecha en varias de sus portadas, en ocasión del natalicio de La Doña, María Félix.

Cuando un importante cineasta mexicano primero se acercó a María Félix para proponerle una carrera en la actuación, ella respondió: “¿Quién le dijo que yo quiero entrar en el cine? Si me da la gana, lo haré; pero cuando yo quiera, y será por la puerta grande.” María Félix lanzaría una carrera en el cine en sus términos, incluso rechazó al magnate de Hollywood Cecil B. Demille para debutar en su país natal, dónde se convertiría en un icono de la época de oro del cine mexicano.

Nacida en 1914, María Félix creció en Álamos de Quiriego, Sonora, México junto a 11 hermanos. Durante su adolescencia, la familia se trasladó a Guadalajara, donde Félix fue coronada reina de belleza de la Universidad de Guadalajara. Ella obtuvo su gran oportunidad en la actuación después de trasladarse a la Ciudad de México, en el papel de protagonista de El Peñón de las Ánimas (1942). Su tormentosa relación afuera la pantalla con el también célebre Jorge Negrete le dió la reputación de una mujer firme que mantuvo su carácter de  "devoradora de hombres" durante toda su vida y su carrera. También estuvo casada con Agustín Lara, el llamado "Flaco de Oro", glorioso compositor mexicano. 

Las contribuciones de María Félix a la cultura internacional son prolíficas. Además de participar en 47 películas en México, España, Francia, Italia y Argentina, fue considerada una musa de artistas famosos como José Clemente Orozco y Diego Rivera, novelistas y dramaturgos como Jean Cocteau, Renato Leduc, y Carlos Fuentes, y músicos como Juan Gabriel y Francis Cabrel. Ella era también un icono de la moda, la ropa y joyas diseñadas expresamente para ella por famosos diseñadores como Christian Dior y Cartier de París.

Aunque su carrera comenzó en el cine mexicano, el impacto de María Félix en el cine, el arte, la música y la moda reverbera más allá como una voz femenina muy influyente en el cine internacional. Creado por la artista invitada Paulette Jo, el Doodle capta impresionantemente el retrato del ícono cinemático.