Dallas ostenta la mejor marca de la NFL, 6-1, pero otros tres clubes están justo detrás de los Cowboys en 5-1 (Arizona, Denver y Philadelphia). Y hay otros equipos en la liga que pueden aún virar la tortilla esta temporada.

Las estadísticas indican que desde 1990, 33 equipos que tuvieron marca perdedora tras siete juegos terminaron clasificando a la postemporada. Los Eagles de Philadelphia, por ejemplo, lograron tal hazaña el año pasado.

Cowboys-Redskins en Monday Night Football

La octava semana concluirá con un duelo divisional clave del Este de la NFC, ya que Dallas recibe a Washington el lunes por la noche. El juego marca el 16º encuentro entre los Cowboys y los Redskins en el clásico de lunes en la noche, el segundo enfrentamiento más frecuente en los 45 años de historia de la serie (Raiders-Broncos, 17 veces).

Los Cowboys mejoraron a 6-1 –la mejor marca de toda la NFL– con un triunfo en casa 31-21 sobre los New York Giants en la séptima semana. El corredor De Marco Murray (128 yardas por tierra, una anotación) acarreó al menos 100 yardas en cada uno de los siete juegos disputados por los Cowboys hasta ahora, superando al integrante del Salón de la Fama Jim Brown (seis juegos en 1958) para la racha más larga de ese tipo en la historia de la NFL al comenzar una temporada.

“Creo que lo hicimos como grupo, así que para mí es difícil aceptar esta individualidad”, dijo Murray de su racha histórica. “La línea ofensiva es gran parte de esto… los alas cerradas, los receptores, el cuerpo de entrenadores completo. Pero definitivamente le otorgo muchísimo crédito a esos muchachos. Pero hay un montón de trabajo duro por hacer. Es una temporada larga”.

Los Redskins se alzaron con un triunfo 19-17 contra Tennessee con un gol de campo de 22 yardas convertido por Kai Forbath en la última jugada del juego. En su primera acción de la temporada, el mariscal de campo Colt Mc Coy completó 11 de 12 lanzamientos para 128 yardas y una anotación en la segunda mitad. Orquestó una marcha de 10 jugadas y 76 yardas que culminó con la patada definitoria de Forbath.

“Necesitábamos un triunfo como el agua”, dijo Forbath. “Colt se hizo cargo, me puso en gran posición. No podía esperar una mejor posición de campo para patear ese gol de campo, así que me saco el sombrero por nuestro ofensiva que nos colocó allí".