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Luka Doncic ha actuado con sangre fría desde su debut en la NBA con los Mavericks en el otoño pasado y no en vano lleva tres meses seguidos ganando el título mensual al Mejor Novato en la liga.

Da la sensación de que Doncic, además de no dudar al ponerse al tú por tú con los mejores de la liga, disfruta de hacerlos caer en sus movimientos inesperados: los trucos de Luka, quien es una especie de joven mago en la duela con muy buena intuición, ya que además de no batallar para anotar, también es certero a la hora de encontrar a sus compañeros para que aprovechen sus pases y también marquen puntos.

En el partido del domingo contra los Trail Blazers de Portland que Dallas ganó tras ir perdiendo por 15 puntos hacia el final del encuentro, Luka brilló en el último periodo al anotar 13 de sus 28 puntos totales. Una racha de 21-3 a favor en los últimos 9 minutos le permitió a Mavs remontar el marcador y ganar 102-101 y fue durante ese lapso que Doncic marcó sus 13 tantos.

El mejor hombre de Portland, Damian Lillard, terminó con 30 points, incuyendo 21 puntos en el tercer periodo, pero en el capítulo final y definitivo no se vio tan activo, ya que Dallas apenas le permitió anotar 9 puntos a los Blazers en ese último periodo.

Hasta ahora, el veterano Kyrie Irving de los Celtics de Boston y el novato sensación Luka Doncic son los dos únicos jugadores en anotar 80 puntos en los momentos cruciales de partidos ("clutch") y disparar con un 50 por ciento de efectividad en esta temporada.

DOMINICAL
Su gran actuación ante Blazers coincide con otra gran constante: los partidos en domingo son transmitidos en horario amigable para ser vistos en Europa y parece que a Luka le sienta muy bien saberse acompañado por el apoyo a distancia durante esos días. En las rede sociales se puede ver que el ya casi veinte-añero ni se olvida de su anterior club, el Real Madrid, ni mucho menos de su país de origen, Eslovenia.

Antes de que Mavs jugara contra Milwaukee me preguntaron si creía que los Bucks podrían ser vencidos en el American Airlines Center y yo respondí que sí. No porque haya un poderío colectivo semejante en la actual plantilla de Dallas respecto al equipo de Giannis Atentokounmpo, sino precisamente por la presencia de Luka y ese toque mágico y agigantado que consigue imprimirle a la ofensiva en los minutos finales de los partidos y que vence a cualquiera. Pero el viernes no fue el caso y se vio a un equipo casi sombrío, después de la partida de Harrison Barnes, que se unió a los otros tres titulares del equipo en ser transferidos (Dennis Smith Jr., DeAndre Jordan y Wesley Matthews). Por si fuera poco, los Mavericks también decidieron dar de baja a Salah Mejri, un excompañero de Luka en el Real Madrid hace algunos años. Aunque anotó 20 puntos, se le notó distinto en la duela al esloveno.

Para el domingo, Dallas ya había recontratado a Mejri y el ánimo de Doncic fue otro. Quizá fue una coincidencia o quizá la mentoría y buen vibra de Mejri realmente es crucial en la transición que vive -de manera espectacular- ya de por sí Luka, quien tiene como un claro reto personal su bendita juventud.

"No sería el jugador que soy ahora sin el no me hubiera ayudado a afrontar mis primeros días aquí", declaró Luka al pregutársele sobre la -breve- partida de Mejri, originario de Túnez.

Dallas ganó por sexta vez en los últimos 9 juegos y ahora sale de gira a visitar a Rockets, antes de regresar el miércoles a Dallas para recibir al Heat de Miami.