"Dedico estas divagaciones eróticas a los amantes juguetones y, ¿por qué no?, también a los hombres asustados y a las mujeres melancólicas". -Isabel Allende

En Afrodita, reeditada por Vintage Español, de Penguin Random House, Isabel Allende trae sus poderes mágicos como cuentista a un nivel muy personal y con un encanto peculiar a las entrelazadas y sensuales artes de la comida y el amor. 

Si bien la editorial solo especifica que la edición es novedosa por el tipo de encuadernación de la obra, Afrodita, una de las primeras obras publicadas de Allende es capaz de sorprender a los seguidores de la prolífica escritora, así como a los menos asiduos de sus populares escritos.

Mezclando recuerdos personales con el folklore del mundo, leyendas históricas, y momentos memorables de la literatura erótica y de otros tipos, Allende enriquece su narración con porciones semejantes de humor y perspicacia. 

Es abundante en opiniones y anécdotas personales, lo mismo que en las referencias bibliográficas de costumbres culinarias a través de la historia; esto último le da un leve toque periodístico al texto pero sin volverlo de ninguna manera solemne o soso, aunque después de cientos de páginas, la misma autora reconoce que el lector se podría fatigar y ella misma los invita a "saltarse" apartados o recetas que no le suenen prácticas o familiares.

"El lector es el invitado privilegiado a un banquete de hechos fascinantes sobre los poderes afrodisíacos de los alimentos y las bebidas que Allende sirve con convincente admiración y debida irreverencia", señalan sus publicistas sobre el original libro.

Allende "Ofrece sugerencias, tanto antiguas como modernas, para atraer a un amante, encender el ardor sexual, prolongar el acto sexual, reactivar la decadente virilidad. Y revolviendo en el caldero de la historia, nos informa sobre los apetitos lascivos de personajes memorables como el emperador Nerón, Catalina la Grande, y hasta la notoria Madame duBarry de Francia".

La autora nació en Perú. Vivió en Chile entre 1945 y 1975, con largas temporadas de residencia en otros lugares, en Venezuela hasta 1988 y, a partir de entonces, en California.