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En la gastronomía mexicana, una torta es una especie de emparedado asado a la parrilla, palabras más, palabras menos. La torta por lo general se prepara con un pan llamado telera (pan francés), aunque dependiendo de la región del país, también es preparado con otros tipos de pan, como el bolillo, birote, micha, pambazo, etc. Se parte el pan por la mitad y se pone a dorar a la parilla, luego se la unta una capa de frijoles refritos, para posteriormente rellenarlo con un kaleidoscopio de rellenos. Una vez rellena la telera se vuelve a asar hasta quedar perfectamente crujiente.

Se trata de un antojito a nivel "gourmet" que se prepara en los carritos ambulantes de las calles y avenidas mexicanas o en los establecimientos llamados torterías. Aunque para el mexicano, la torta se considera una botana de la calle, no hay que confundir esto con la comida rápida. Lejos de eso, conocedores consideran a la torta un banquete gourmet, ya que sus contenidos son frescos y asados, e incluyen todo tipo de ingredientes exóticos que uno se pueda imaginar.

Al igual que todos los platillos mexicanos, la torta tiene una historia única, bien descrita por el tortologo y escritor en gastronomía Roberto Ayala en su libro: "El gran libro de las tortas".

Según sus hallazgos, hay un relato que se remonta al siglo XVI:

Sucedió un día, que Leonardo Da Vinci quería sorprender a su invitado y protector Ludovico Sforza, con algo de comer, pero no tenía mucho que ofrecer. Decidió improvisar un aperitivo delicioso, que consistía en colocar un trozo de pan entre dos pedazos de carne que tenían la textura de adoquines, y todo esto lo puso entre dos grandes piezas de pan. A esto se le podría considerar la primer etapa de la torta, colocando a Leonardo Da Vinci en los libros de historia culinaria como su inventor.

Se puede decir que desde entonces, se han colocado ingredientes dentro de dos piezas de pan, especialmente si los ingredientes dejaban mucho que desear. Eventualmente, la torta o sandwich se ha preparado en alguna variación en muchas partes del mundo.

Leonardo Da Vinci pudo haber tenido la ingeniosa idea de poner un pedazo de carne entre dos panes, pero quienes reinventaron la torta convirtiéndola en un platillo exquisito fueron los mexicanos. La torta es tan importante para los mexicanos, que para rendirle honor a este platillo hay un festival anual que se organiza en la explanada de Venustiano Carranza en la Ciudad de México.

Cuando los españoles llegaron a México en busca de riquezas, trajeron con ellos el trigo, una necesidad alimenticia que a su vez cumplía con el requisito religioso de la eucaristía, siendo el único grano reconocido por la iglesia católica apto para las misas. Además, una forma importante de colonizar y cristianizar a los indígenas, era la de reemplazar los granos nativos, como el amaranto, con el trigo.

La producción de pan se inició en México con el trigo traído por los españoles, pero con la llegada de los colonizadores franceses a Puebla en 1800, los panaderos mexicanos pronto desarrollaron una tradición de hornear única, convirtiéndola en una de las más originales del mundo.

De la interacción entre México y Francia en Puebla nació la telera o pan francés. Y aunque a Puebla se le puede acreditar el haber introducido la torta, la Ciudad de México es quien se lleva el premio estelar por ser el lugar más inventivo en la elaboración de las tortas más impresionantes.

Los ingredientes con que se rellenan las tortas no sólamente se elevan a un nivel más alto, gatronómicamente hablando, sino que también los nombres que le ponen a sus tortas son los más ingeniosos, reflejando así la cultura mexicana y su gusto por el humor en la nomenclatura de estos manjares cotidianos.

Hay un sinfín de tortas, pero algunas son más famosas que otras. La creatividad del mexicano no tiene fronteras y contiene una gran cantidad de humor.

"La chancla", consiste en tiras de pollo cocido en especias y chile guajillo. Se rellena la telera con el pollo y rebanadas de aguacate, y posteriormente se baña con la misma salsa de chile guajillo.

"La ahogada", inventada en Guadalajara, se llama asi porque literalmente se "ahoga", es decir se sumerge completamente en una salsa picante de chile de arbol. Esta torta se prepara con un pan duro llamado birote, caracteristico de la región. Se rellena con carnitas y luego se sumerje en la salsa. La textura del pan permite que la torta se moje completamente sin que se desintegre ni que se desmorone.

"La guajolota", el nombre que se le dió a la torta que consiste de una telera rellena con un tamal.

"El chavo", la torta favorita de los niños, pero también popularizada por el personaje famoso de la comedia de televisión "El Chavo". La torta consiste de un pan bolillo relleno de jamón y rebanadas de aguacate.

"La hawaiiana", llamada así porque se rellena con piña asada y jamón, y posteriormente rematada con queso asadero.

"La lambada", acertadamente llamada asi por el famoso baile popular de Brasil. Consiste de un relleno de carne asada, chorizo y queso asadero.

"La cubana", rellena con todo lo que esté a la mano. Así de sencillo.

También existen las tortas con nombres de diferentes ciudades o países, que aunque sean extranjeros, todas son mexicanas: La michoacana, española, rusa, alemana, argentina, La china, etc.

En las torterías, se divertirá al ver la lista tan diversa que se ofrece, y todas con una buena dosis de humor: "La gringa, mariachi, La tejana, La negra, La mora, La india, La tortuga, Francis, La torta loca, La macha, La pobre, Cantinflas, etc .."

Generalmente, las tortas se sirven con lechuga y tomate, queso fresco, aguacate, cebolla, salsas picantes, y jalapeños en escabeche. Eso sí, conviene llegar con gran apetito.

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