DALLAS -- El conocido dicho de "sembraron y comí, siembro y comerán" le viene como anillo al dedo a Andrea Pedraza cuando habla sobre su transición de empleada a microempresaria en el mundo del chocolate.

Después de trabajar tres décadas para la Morgen Chocolate, Pedraza decidió independizarse y empezó a elaborar sus propios productos en un establecimiento que consiguió en Oak Cliff.

"Tengo 59, y cuando tenía 54 empecé mi negocio después de que la compañía para la que trabajé 30 años decidió cerrar", cuenta Pedraza, quien aceptó compartir su historia con Hoy Dallas durante el 5to. Festival del Chocolate que se celebró recientemente en Addisson.

Pedraza no es fabricante de chocolate o "chocolate maker", sino "chocolatier", lo cual significa que compra el chocolate hecho y luego le añade su toque personal, produciendo una extensa línea de sabores además de darle formas artísticas inimaginables al delicioso producto.

"Yo soy maestra en confección. Yo trabajo con chocolate ya hecho. Nosotros luego derretimos, moldeamos, damos sabores", recalca.

Por su larga trayectoria en la industria, esta maestra se ha convertido en una asidua de cada Festival del Chocolate que se organiza en el área de Dallas-Fort Worth. "Tuve el honor de ser invitada al primer festival que se celebró en el Metroplex y fue en Addison. Para el segundo festival, mi esposo me acompañó y se dio cuenta de que yo era la única hispana exponiendo", recuerda.

Evoca casi con gusto las palabras que le dijo él en ese entonces: 'Yo estaba un poco nervioso. Tú no te pones nerviosa con nada'. "Yo nunca me he fijado en el color o la nacionalidad de las personas, comparto con todo mundo", explica Pedraza, quien es originaria de San Luis Potosí, México. "No me fijé, le dije. I am color blind", detalla sonriendo sobre la anécdota.

LAS TRUFAS

A la fecha, Pedraza sigue siendo la única hispana que se especializa en el estilo europeo del chocolate en el Dallas Chocolate Festival. Su fuerte son las trufas.

"Es muy simple, muy sencillo, nada de preservativos: Chocolate puro, crema y mantequilla", así explica brevemente los ingredientes básicos de la trufa.

Al crecer en México, no fue ése el tipo de chocolate que Pedraza conocía, pero después de 30 años de trabajar elaborándolo en la Morgen se volvió algo más que familiar.

Cuando habla del tema se apasiona.

"Es algo que me nace, pienso en chocolate, sueño chocolate. Ha sido una maravilla. Éste fue un foro donde pude traer algo para exponer. Y al mismo tiempo me da la posibilidad de entrar en contacto con muchas otras personas para compartir del gran aporte que los inmigrantes somos para Estados Unidos".

Pedraza era la asistente principal del fundador de Morgen, así que aprovechó y aprendió mucho. Una compañía que empezó de cero y se volvió milonaria fue su escuela.

"Es que no se trata solo de especializarse en hacer trufas, está toda la historia destrás de todo eso. Cómo cada país va poniendo un poco de sí. Nosotros ponemos la materia prima se podría decir, al empezar en Mesoamérica, pero al mismo tiempo se está desarrollando todo esto del chocolate en moldes, que se empieza a hacer figuritas y todo eso".

En "Coco André", la compañía de Pedraza, adquieren el chocolate de Bélgica y después crean una línea de sabores.

"Mezclamos un poco de los sabores tradicionales de Europa con los muy hispanos, no precisamente solo de México. Tenemos 24 sabores en la línea básica, pero para las fiestas, para Navidad producimos otra docena de sabores que son solamente para la temporada", detalla.

Aunque al principio fue un reto el lanzamiento de su compañía, Pedraza contó con el apoyo de su hija Cindy, quien se convirtió en la administradora, y después incorporó a su hermana como contadora.

"Estamos creciendo, dando pasitos pequeñitos pero fuertes. Pisando fuerte, nada de correr, sino que ir sobre seguro como decimos".

"En el 2009, cuando la compañía (Morgen) se perdió, mi hija perdió su trabajo casi al mismo tiempo. Y decidimos entonces unir fuerzas. No tiene idea qué tan importante es ese apoyo en la familia muchas veces", indica.

A punto de cambiarse a un nuevo local, que es una casa propia, Pedraza solo espera que una contratista cumpla con los requisitos de la ciudad para instalarse. Hasta ahora había rentado.

A Pedraza le gusta Oak Cliff y va a seguir ahí. "Yo vivo en Irving pero quise un lugar donde hubiera muchas culturas, muy diverso y Oak Cliff es eso. Y artístico, muy trabajador, y con muchos negocios pequeños, nos apoyamos los unos a los otros".

“Y cuando usted compra de un negocio pequeños sabe a donde está yendo el dinero. Sabe a quién esta apoyando, los impuestos se están quedando en la ciudad, las escuelas se están beneficiando, todo está quedando allí mismo”.

A quienes tienen la inquietud de empezar su propia compañía Pedraza los anima.

“Si están seguro de lo que quieren y de lo que creen, adelante. Porque sí se puede. Vamos a tener que dejar de contar las horas de trabajo, equivalente de dinero, pensar a futuro. Yo Invierto ahora para el futuro: ‘sembraron y comí, siembro y comerán’”, concluyó.

Las trufas que elabora Pedraza se pueden encontrar en Eat Ziz y Central Market, entre otros establecimientos.