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Last updateSáb, 25 Mar 2017 1pm

 

 

Urgen lecciones de urbanidad en la Casa Blanca

Las buenas maneras son indicio de buena o mala crianza entre los individuos. Está documentado que una persona con buenas maneras, es más aceptada en la sociedad que una que no sabe saludar, ni decir con permiso, ni muchas gracias, y lo peor que no muestre respeto a una dama en presencia de otras personas.

Los billonarios llegaron ya… y llegaron bailando ricachá... ricachá… ricachá

Lo dijo una y otra vez durante su campaña: Los culpables de la pobreza y de la falta de oportunidades y buenos empleos en todo el país, son los billonarios que tienen comprados por igual a los demócratas y a los republicanos. Hombres y mujeres que después de contribuir a sus campañas electorales, son recompensados con sendos puestos en los gabinetes. "Yo voy a terminar con ese sistema corrupto. Conmigo todo va a ser diferente; yo voy a nombrar a la gente más brillante y preparada para cada puesto. Everything is going to be big and beautiful."

Maribel Hastings: Trump, el rey del caos

La primera semana de trabajo del presidente Donald J. Trump estuvo plagada de acontecimientos que para su base extremista son un regalo del cielo, y para el resto del país y del mundo muestran un Estados Unidos distinto: el que se aparta de su tradición inmigrante y de ser símbolo de esperanza y compasión para los más desprotegidos y modelo de superación para quienes trabajan duro.

Sobre la credibilidad y el periodismo

(23 de enero de 2017) -- Gabriel García Márquez definió el periodismo como: "La profesión más bella del mundo". Ryszard Kapuscinski, uno de los periodistas más importantes en la década de 1930 y 40 dijo: "El trabajo de los periodistas no es pisar las cucarachas, sino consiste en prender la luz, para que la gente vea cómo las cucarachas corren a esconderse". Jesús Blancornelas, ícono del periodismo mexicano, se limitó a decir: "Mi trabajo es escribir sobre lo que está ocurriendo".

Ahora más que nunca, en la unión está la fuerza

WASHINGTON, DC -- En contraste con la juramentación de Donald John Trump como el 45to presidente de Estados Unidos, donde diversos medios hicieron hincapié en una audiencia mayormente de rostros blancos ―y bastante reducida, por cierto― que celebraban el momento, el sábado un inmenso mar de rostros de todos colores, género, intereses y causas abarrotaron la capital federal, así como otras ciudades del país y del mundo, para recordarle que es presidente, pero no dictador. Que muy a su pesar seguimos viviendo en una democracia y sus excesos serán combatidos.